1. Revelación, canon e inspiración de la Escritura
Revelación es la obra de Dios por medio de la cual el dio a conocer al hombre lo que este de ninguna otra manera podría conocer. Dios se revela en a) su Palabra, en b) actos revelatorios y en c) la Persona de Jesucristo. También hay en la Biblia el registro de sueños, visiones, ángeles. La revelación es lo que distingue a la reflexión teológica de la reflexión filosófica. La insistencia de los teólogos de la ilustración de hacer de la teología una suerte de filosofía trascendente fue hercúleamente censurada y corregida por Karl Barth quien insistió en una teología de la Palabra de Dios (Jesús, la enseñanza de la Iglesia y la Biblia) y de la revelación. Revelar es correr el velo, mostrar, dar a conocer.
La palabra canon proviene del griego kanon (kanon), que significa “vara de medir, regla”, metafóricamente se aplica a los escritos que se ajustan a una “regla o norma de divina inspiración y autoridad” Es la colección de libros considerados como inspirados. En el caso del Antiguo Testamento, el canon se cerró unos 400 años antes de Cristo con 39 libros. Posteriormente, una reunión de Judíos eruditos en Jamia, en el año 100 D. C., quiso oficializar lo que la tradición ya había hecho siglos atrás. Fueron incluidos en el Canon los libros cuya autoridad se levantó sobre la conciencia del pueblo de Dios.
En el caso del Nuevo Testamento circularon listas de libros conteniendo el Nuevo Testamento ya en el siglo segundo (i. e. el canon de Muratori o la lista de Taciano, ambas del año 170; ). La diferencia entre los libros del A. T. se debe al uso del canon alejandrino que prevaleció en los primeros siglos, si bien ninguno de los apóstoles citó los libros extras del canon Alejandrino.
Los concilios de la Iglesia - el Concilio de Hipona, en el año 393 A.D. y el Concilio de Cartago, en el año 397 y 419 A.D., ambos en el norte de África - usaron el canon Alejandrino (con 46 libros para el Antiguo Testamento) y también fijaron el canon del Nuevo Testamento en 27 libros, cosa ya establecida para el segundo siglo.
El peso de la colección de Alejandría se debe a la LXX, compuesta para la biblioteca de Alejandría, cuyo requisito no era una colección religiosa, sino una colección que representara la cultura y costumbres de los judíos.
Para reconocer los libros del Nuevo Testamento los Padres utilizaron tres criterios:1- que fuesen escritos por un Apóstol o su discípulo. 2- que se utilizara en la liturgia de las iglesias Apostólicas. Ej. Alejandria, Corinto, Roma, Jerusalén, Antioquía, etc. 3- que estuviera en conformidad con la fe recibida de los Apóstoles.
Definimos inspiración como la obra del Espíritu Santo, por medio de la cual el guió a los hombres de Dios a consignar infaliblemente, la revelación de Dios en las palabras de los manuscritos originales. Esta inspiración no es “poética” sino “poietica” (los guió a hacer algo). La inspiración explica el “cómo” llegó la Biblia. La revelación es el “que” o contenido. Un escrito no es revelación si no esta inspirado. De modo que revelación, canonicidad y autoridad dependen de la inspiración.
2. La teología como disciplina científica
El concepto de un “método” es lo que da forma a la teología como disciplina. Se le llama el “método teológico”. En la antigüedad la disciplina teológica comprendía solo la hermenéutica. De la ilustración para acá se ha hecho necesario dar a la teología una ruta o sendero que constituya una manera de hacer las cosas. Eso también se requiere de las disciplinas liberales o “ciencias del espíritu” en el contexto de la investigación universitaria.
Tal “camino” o met-jodos permite obtener siempre los mismos resultados al aplicar el mismo procedimiento. Este es un aspecto de las ciencias naturales que se acepta como cosa deseable en toda disciplina. En cierto sentido es esta una intromisión de la ilustración en las ciencias bíblicas. Los teólogos la han aceptado para poder funcionar en el contexto de la universidad.
El acercamiento o método en la teología no siempre se ha hecho explicito. Pero hay algunos criterios que no le pueden faltar a lo que se denomina método: 1. Que la Biblia siempre ha tenido un lugar importante en el taller del teólogo (su interpretación, su lenguaje, textura, historia, temática); 2. Ciertos conceptos se han utilizado de la mano de la Biblia (ley, conciencia, verdad, razón); 3. El dialogo siempre ha sido parte del que hacer teológico (a favor de Platón, Aristóteles y el pensamiento moderno en el dialogo católico) o (contra la ramera razón, contra cultura, contra cristiandad, contra la ilustración, contra las ideologías en el dialogo protestante). 4. La referencia conceptual al derecho romano, a la verdad y a la espiritualidad nunca ha estado totalmente ausente en el taller teológico (teología latina, teología griega, teología protestante).
Con el advenimiento de la Teología de la Liberación, la praxis se constituyo en el lugar teológico referencial primero, urgiendo un cambio de paradigma contra “la teología como saber racional”. Es decir, el punto de partida anterior aun a la revelación, en las posturas extremas, es la praxis, situando a la teología en una posición precaria. Karl Barth en el siglo XX rechazó la teología neo-protestante. No sólo puso en tela de duda la visión racionalista de la teología decimonónica, sino desbarató la pretensión de un método teológico autónomo, científico, anterior a la Palabra de Dios y a la enseñanza de la Iglesia (la dogmática). Suponía que era colocar un juez por encima de la revelación de Dios. Precisamente la tentación de lo humano.
Karl Barth, afirmó, refiriéndose al teologizar (Church Dogmatics II/1 656), que la teología en su totalidad, y en todas sus partes y en sus interconexiones, en su contenido y su método es... una ciencia peculiarmente bella. De hecho, podemos decir con confianza que es la más bella de todas las ciencias. Encontrarla desabrida es la marca del filisteo. Es una forma extrema de filistieismo encontrar a la teología desabrida. El teólogo que no tiene gozo en su trabajo simplememente no es teólogo. Caras malhumoradas, pensamientos adustos y estilos aburridos de hablar son intolerables en esta ciencia. Que Dios nos libre de lo que la Iglesia Católica ha considerado uno de los siete pecados del monje – el taedium – ante las grandes verdades espirituales con las que la teología tiene que ver. Pero tenemos que entender, por supuesto, que sólo Dios nos puede guardar de caer en ese tedio. (II/1 p.656).
3. La revelación de Dios en el Antiguo Testamento
La auto manifestación de Dios en el Antiguo Testamento se da en hechos revelatorios y en palabras revelatorias que interpretan esos hechos. Los hechos revelatorios se pueden resumir en el Dios creador, el Dios que elige y el Dios que salva. Dios crea al hombre y al mundo pero también a una nación; Dios elige a líderes de la teocracia para que avancen los planes de Dios para bendecir y salvar al hombre. Abraham, por ejemplo (Gn. 12), le promete una misión, una tierra y una descendencia. En cuanto a la salvación, Dios la realiza liberando (Moises), peleando por su pueblo (Jueces) y disciplinándolo (profetismo). Israel sufre derrotas y el A. T. termina su historia cuando Israel regresa de un exilio de 70 años, mermada (Dt.28-30) por el juicio de Dios (2 Cr 36:22-23).
En cuanto a la palabra que interpreta los hechos revelatorios, Dios nunca se dejó así mismo sin testimonio. Aun los cielos, dice el salmista, anuncian la gloria de Dios y el firmamento cuenta la obra de sus manos (Sal.19). Pero la diferencia de esa palabra es que interpreta al pueblo cual es la ética que Dios requiere. Por eso se le entrega la ley (Ex.19), los diez mandamientos (Ex.20) y el cumulo de leyes humanitarias (Ex.21ss; Lv.25;Dt.23:15-25:16). En las religiones antiguas no se habla del bien y el mal. Los dioses eran caprichosos y perversos como sus adoradores. El proverbial “bien y mal” de Israel es una novedad para el mundo en tanto lo bueno tiene que ver con dignificar al ser humano y lo malo con el mal trato que se da al ser humano. Por eso la ley y los profetas se resumen en amar a Dios y amar al prójimo.
También hay una anti-revelación. Ya en el entorno de Génesis aparecen dos ideologías en conflicto. La serpiente tiene la suya “no moriréis, sino que sabe Dios que el día que de el comáis, serán abiertos vuestro ojos, y seréis como Dios sabiendo el bien y el mal (Gn.3:4-5). Dios había dicho De todo árbol del huerto podéis comer (Gn. 2:15-17). La provisión de Dios, su bondad y gracia son patentes en el amplio permiso que da al hombre. La única prohibición del Edén anticipa la ley que moldeará el carácter del hombre (Gn.2:17).
Pero, la anti-revelación de la serpiente consiste en que el hombre se emancipe de Dios y adquiera una propia agenda. En la agenda de todo hombre que se aleja de la revelación de Dios hay un compromiso tácito con la autonomía de la serpiente. Consiste en dudar de la bondad de Dios y en todo caso sabotearlo y aun suplantarlo. El hombre, sin darse cuenta, se adhirió a la anti-revelación y sufrió las consecuencias: muerte social “tu deseo será para tu marido y el se enseñoreará de ti” (Gn.3:16). Muerte ecológica: “maldita será la tierra…espinos y cardos te producirá” (Gn3:17-18). Muerte física: “polvo eres y al polvo volverás” (Gn.3:19). Muerte espiritual: “y lo sacó Jehová del huerto” (Gn.3:23).
Esta visión, sugiere éxito al ser humano que se declara autónomo. El trabajo, la cultura, la familia, el progreso y el reposo (Gn.1-2), son capturados por esta idea. El entorno humano desde entonces depende del mensaje “no moriréis”, vida sin Dios y “seréis como Dios”, seguridad sin Dios. Consiste en buscar salud aparte de Dios (esperanza terapéutica); buscar provisión aparte de Dios (esperanza materialista); buscar seguridad aparte de Dios (esperanza militarista); buscar confort aparte de Dios (esperanza tecnologista). En cambio, las leyes de Dios tendrán como propósito guardar al ser humano de todo abuso en su contra: del otro ser humano, del monarca, de la enfermedad, de la guerra, de la pobreza y de la violencia.
4. La revelación de Dios en Jesucristo
La reforma protestante insistió en hacer de Jesús el cernidor a la luz del cual se entendía la revelación bíblica. Dicho de otra manera, la Biblia se propone revelar a Jesucristo. Si bien se llama a la tradición bíblica judeocristianismo, la Biblia es en el fondo un documento cristiano, en tanto Cristo se haya en el su centro. Crear, salvar y reinar son prerrogativas divinas que como veremos Dios comparte con Jesucristo.
Desde el punto de vista de la creación, el Nuevo Testamento indica que el es Dios creador (Jn.1; Heb.1; Col 1; 1 Jn.1). El es el agente, medio y meta de la creación y todo el orden creado espera ser reunido bajo la cabeza de todas las cosas, la cual es Cristo (Ef.1:10,22-23).
Desde el punto de vista de la salvación y de la elección, ocurren precisamente por que la cruz de Jesucristo las hizo posible. El cordero, inmolado desde antes de la fundación del mundo (1. P.1:18), es el autor de nuestra salvación (He.12:2). Es su muerte cruenta y el derramamiento de su sangre lo que hace posible la salvación y elección del ser humano. (Ro.3:24-25). De modo que las grandes obras de salvación a favor de la humanidad (redención, reconciliación, propiciación, perdón, justificación) gozan de la aceptación de Dios porque la cruz, la muerte y la resurrección de Jesucristo han cumplido con la justicia de Dios.
Además, el sistema sacrificial prefigura la venida de Jesús, anticipando su sacrificio y su redención del mundo. El es el segundo Adan que salva a al mundo del pecado introduciendo la gracia y la Justicia; es también el segundo Moisés que legisla en el espíritu de la ley para pueblo; el es el nieto de David, que tiene acceso al trono de David; el es el segundo Israel que cumple con justicia y ofrenda a Dios el verdadero fruto que el primer Israel no pudo entregar.
Finalmente, Jesús reina. El anuncio del reino de los cielos que se ha acercado es porque el, el rey esta presente (Mt4:17). El reino de Dios es su dominio, su gobierno, su prerrogativa de gobernar (Sa. 93:1-2). Los creyentes estamos en el ámbito del reino de su amado hijo (Co.1:13). Los redimidos en Apocalipsis cantan el cantico de Moisés y el cantico del cordero y dicen: Rey de los santos (Ap.15:3;11:15). Jesús es señor en la Iglesia primitiva y el reconocimiento de su majestad en la predicación apostólica (Hch. 2:34-36) como “Señor y Cristo”, es señal inequívoca de que el es Dios.
5. Los atributos de Dios
Los atributos de Dios son las perfecciones de Dios, sus excelencias o características según aparecen en la Biblia. En ningún momento son cosas que los hombres atribuimos a Dios; tampoco son cosas que definen a Dios. Dios se nos revela en misterio y ni siquiera sus atributos lo abarcan completamente. La Biblia le llama “virtudes” de Dios (1P.2:9).
Dios es justo (Sal.11:7; Dn.9:7), santo (Lv.11:44; 1P.1:16), bueno (Mt.19.17;Sal.100:5), amor (1Jn.4:8), compasión (Stg.5:11; Ef.2:4), lleno de gracia (2Co.8:1;Ef.1:7). Todas estas características tienen algún reflejo en la espiritualidad del hombre que cree en Dios. Por ello a estos atributos les llaman comunicables, por compartirlos Dios en alguna medida con el ser humano. Lo que aparece débilmente en el hombre aparece gloriosamente en Dios.
Pero también, Dios existe en si mismo (aseidad) (Ex.3:14), es eterno (Gn.21:33; Sal.90:2), omnipresente (Sal.139:7-11), Infinito (1R.8:27), omnisciente (Hch.15:18; Sal. 147:4) y soberando (Hch.15:18; Sal.135:6). Estos atributos que en ninguna manera se hallan en el ser humano, se les llama incomunicables. Algunos llaman a la primera categoría atributos absolutos y a la segunda, relativos, otros, llaman a la primera naturales y a la segunda morales, clasificaciones que de una u otra manera se sugieren inadecuada para hablar de Dios.
Una nota práctica de la elección y soberanía de Dios es precisamente la de “anunciar sus virtudes” (1P.1:9). Esto sugiere que tanto en palabra como en acción, la iglesia esta llamada a comunicar al mundo los atributos de Dios.
6. Dios y la revelación de la Trinidad
Algunos ven la trinidad en el Antiguo Testamento en las expresiones del plural de majestad “hagamos al hombre” (Gn.1:26), “he aquí el hombre es como uno de nosotros” (Gn.3:22), “descendamos y confundamos allí su lengua” (Gn.11:7). Estas expresiones de Jehová abarcan el actuar de Dios acompañado de su cohorte celestial y no son indicadores precisos de trinidad sino involucran a muchas personas, seguramente ángeles. Pluralidad de personas no es trinidad y si pudo ser mal interpretado como politeísmo.
En el Antiguo Testamento, además de “Jehová”, se haya el “ángel de Jehová” que tiene autoconciencia y es diferente a Jehová. Además se encuentra el “espíritu de Jehová”. Lo que caracteriza a estas tres personas son prerrogativas divinas (perdonar, recibir adoración, atributos divinos, hacer portentos). Las tres personas son distintas la una de la otra pero a la vez, las tres están relacionadas en su actuar en forma de Dios. En el Antiguo Testamento Dios actuó como un pedagogo no revelando de golpe la trinidad por que los judíos pudieron haber terminado abrazando el politeísmo. Del A. T., lo más que podemos decir es que hay “intimaciones trinitarias”.
En el Nuevo Testamento de nuevo aparecen las tres personas y tienen prerrogativas divinas, atributos personales (afectos, voluntad e intelecto) y a las tres participan en el plan de redención: el padre que ordena el plan, el hijo que cumple el plan y el Espíritu lo aplica al creyente (Ef.1:3-14). Las tres personas aparecen en la fórmula bautismal (Mt.28:19), y en otras fórmulas en el N. T. “Un espíritu, un señor, un Dios y padre” (Ef.4:4-6).
El Nuevo Testamento además de hablar del Dios de Israel, explícitamente llama a Jesús Dios en Jn.1; Col.1; Heb.1; Ap.1. Del Espíritu Santo se habla como Dios en Hechos, al decir que Ananías y Safira, quienes mintieron al Espíritu Santo, realmente mintieron a Dios (5:4). Es un solo Dios, que la reflexión teológica posterior definió como una esencia en tres subsistencias o un Dios que subsiste en tres personas.
7. Cosmología bíblica: creación
En términos bíblicos no se puede hablar de espiritualidad sin mencionar la creación. En Génesis, Dios nos entrega un mundo para sojuzgarlo y dominar sobre el (Gn.1:26-27). El plan de Dios consiste en que el hombre sea vicerrector suyo. Dios ordenó: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla (Gn.1:28). Lo “administrable” incluye el trabajo, la cultura y el progreso (Gn.2:15), la familia (2:28), y el reposo (Gn.2:3).
La espiritualidad, se asienta sobre la doctrina de la creación. Declarar a Dios señor de este mundo y trabajar porque su voluntad sea hecha como en el cielo “así también en la tierra”, es la quinta esencia de la espiritualidad. Por eso, es muy difícil ser espiritual aparte de la doctrina de la creación, sencillamente porque Dios no tiene territorio sobre el cual ser declarado rey (Ex.15:16-18).
Sin embargo, ya en el entorno de Génesis aparecen dos ideologías en conflicto. La serpiente tiene la suya “no moriréis, sino que sabe Dios que el día que de el comáis, serán abiertos vuestro ojos, y seréis como Dios sabiendo el bien y el mal (Gn.3:4-5). Dios había dicho De todo árbol del huerto podéis comer (Gn. 2:15-17). La provisión de Dios, su bondad y gracia son patentes en el amplio permiso que da al hombre. La única prohibición del Edén anticipa la ley que moldeara el carácter del hombre (Gn.2:17).
Pero, la ideología de la serpiente es que el hombre se emancipe de Dios y adquiere una propia agenda. En la agenda de todo hombre sin Dios hay un compromiso tácito con la idea de la serpiente. Consiste en dudar de la bondad de Dios y en todo caso sabotearlo y aun suplantarlo. El hombre, sin darse cuenta, se adhirió a la ideología de la serpiente y sufrió las consecuencias: muerte social “tu deseo será para tu marido y el se enseñoreará de ti” (Gn.3:16). Muerte ecológica: “maldita será la tierra…espinos y cardos te producirá” (Gn3:17-18). Muerte física: “polvo eres y al polvo volverás” (Gn.3:19). Muerte espiritual: “y lo sacó Jehová del huerto” (Gn.3:23).
Esta visión, sugiere éxito al ser humano que se declara autónomo. El trabajo, la cultura, la familia, el progreso y el reposo (Gn.1-2), son capturados por esta idea. El entorno humano desde entonces ha quedado marcado por la autonomía de la serpiente: “no moriréis”, vida sin Dios y “seréis como Dios”, seguridad sin Dios. Buscar salud aparte de Dios (esperanza terapéutica); buscar provisión aparte de Dios (esperanza materialista); buscar seguridad aparte de Dios (esperanza militarista); buscar confort aparte de Dios (esperanza tecnologista). En cambio, las leyes de Dios tendrán como propósito guardar al ser humano de todo abuso en su contra: del otro ser humano, del monarca, de la enfermedad, de la guerra, de la pobreza y de la violencia.
8. Antropología y creación del hombre
La antropología bíblica asume la creación de Dios. El hombre es formado a la imagen de Dios en su parte subjetiva o inmaterial. Es en su doble forma como hombre y mujer que expresa la imagen de Dios. “Imagen y semejanza” ha sugerido el profesor La Cueva, se trata de una endíadis (hebraísmo), dos conceptos en uno “imagen semejante”. La imagen selem/demut era el sello colocado por el rey sobre aquello que era su posesión, cosa que elevaba al objeto a una dignidad superior, con carácter indeleble o imborrable se sostenía que jamás abandonaba al objeto.
El hombre desobedeció, cayó y quedo fuera de la comunión con Dios (Gn.3:1-17), “el pecado entro… por un hombre… y la muerte paso a todos los hombres” (Ro.5:12). Romanos insiste en los primero tres capítulos en condenar a todos los hombres por su impostura teológica de hacer de las creaturas dioses (cap. 1), por eso tanto judíos como gentiles se hallan bajo el dominio del pecado y necesitan de la potencia salvadora del evangelio (cap. 2). Ni siquiera la ley que se practica sin espíritu o sin amor (tu que hurtas, adulteras, cometes sacrilegio y abominas a Dios), enfocada en lo ritual, puede hacer diferencia en este punto (2:17-3:31).
El hombre en su subjetividad esta compuesto de alma, espíritu, voluntad, intelecto, conciencia, corazón y mente. Estas palabras son intercambiables (comparten el campo semántico en uso) en el Antiguo y Nuevo Testamento, siendo la mas abarcadora “corazón”, (heb. Leib, y cardía). ¿En dónde se ubican tales “componentes”? El teólogo católico K, Rahner prefirió hablar del llamado o vocación divina del hombre como la explicación metafórica de estos términos. Ese llamado superior o vocación espiritual de Dios, afecta la parte inmaterial del hombre. De no ser así, deberá pensarse en las funciones superiores, cognitivas del hombre, comúnmente asignadas al cerebro.
En cuanto a la parte material, a partir de la teoría de evolución biológica se ha postulado que Dios pudo haber creado al hombre en un largo proceso de milenios que incluye la evolución teista. Las herramientas que harían eso posible son la selección natural, las mutaciones genéticas y miles de millones de años. Esta postura tiene algunos problemas, las mutaciones son dañinas a la especie que las tiene y sirven en medicina para explicar ausencia de órganos y degeneraciones. Por supuesto, que la micro evolución sucede por medio de las alteraciones producidas por el hombre mismo.
Para explicar la selección natural se ha apelado a un edificio genético que es meramente conceptual: genes represores, aporepresores, corepresores y genes creadores de nuevos genes. Esto haría posible la selección natural. Finalmente, los millones de años hacen posible que de la nada surja algo. Los protozoos no tienen dientes, pero si pasan millones de años de la nada surgen los dientes. Es factible afirmar que el tiempo funge como una suerte de varita mágica que hace posible lo imposible. En suma, la evolución y la creación son dos modelos para explicar los orígenes y ninguno de los dos puede probarse científicamente. La teoría de evolución tiene lagunas y vacíos que no se han respondido satisfactoriamente. La creación es la propuesta teológica de los orígenes y requiere de fe para ser creída, cosa no muy diferente de lo que se requiere para creer en la hipótesis de trabajo de la evolución.
lunes, 27 de julio de 2009
03. ÁREA de teología dogmática: Cristología y soteriología
1. Títulos cristológicos: Hijo de Dios, Redentor, Revelador, Siervo, Sumo Sacerdote, Profeta y Rey.
Trasfondo. Hijo de Dios, se usa en el Antiguo Testamento para los judíos (Ex.4:22; Os.11:1) para el rey (2S.7:14, Sal2:7), para los ángeles (Job1). La idea es de elección para participar en la obra divina.
La expresión hijo de Dios es una designación con la que Jesús se describe así mismo en los evangelios. Entre los judíos “hijo de…” significaba de la misma naturaleza de alguien. Por esa razón cuando en el contexto de Juan 5:17-18 Jesús llama a Dios Padre, los judíos buscan darle muerte. Le explican que la razón es por que “siendo hombre te haces Dios”. La idea de subordinación, que es la forma en que usualmente se mal interpreta hoy esta expresión, es lo opuesto a su significado en la mente de los judíos. Usado por Satanás en la tentación (Mt.4), esta expresión hace más insidiosa la tentación. Dios llama a Jesucristo su hijo en dos ocasiones climáticas: su bautismo (Mt3:17); en la transfiguración (Mt.17:5); y en la cruz la soldadesca romana lo reconoce tal (Mt27:54)
Trasfondo. Redimir implica el pago de un rescate, hay un redentor y alguien que es objeto de la redención. El acto es liberador e incluye sacar a alguien de un estado de indeseable. El redentor puede ser un hombre, como en el caso de la obligación familiar. El sentido no teológico es el pariente especial que redime por el matrimonio (Rt.3:13), rescatando al pariente de la esclavitud (Lv.25:48), al reclamar un campo vendido por necesidad (Lv. 25:26). Pero también se aplica a Dios. En el sentido teológico, Dios en el Antiguo Testamento redime al pueblo de Israel de Egipto (Ex.6:6; Ex.15:13; Sal.74:2; 78:35; 106:10). El término hebreo para redentor es goel.
En el Nuevo Testamento, es Jesús el redentor, el que paga el precio en el mercado de los esclavos y redime al ser humano. Jesús vino a dar su vida en rescate por muchos (Mr.10:45). Es la figura liberadora que utiliza Pablo (Ef.1:7;Gá.3:13, Col.1:14; Tit.2:14; Ap.5:9).
Trasfondo. Revelador. Es posible empezar la explicación de cada libro del NT con la frase “presenta a Jesucristo quien revela”… Pero, el término logos, quizá goce de más especificidad para hablar de Jesús como revelación. Los griegos lo traducían como razón o palabra, se ha tomado desde Filón y Tertuliano como el origen del vocablo en el evangelio de Juan, con la idea de fuerza, ley, razón, que conduce al mundo entero y sus creaturas (logos spermatikon). Así, la idea de una revelación de Dios en Jesucristo se deriva de este concepto.
Ha caído en desuso buscar el fondo del los términos e ideas bíblicas en el helenismo. Es preferible encontrar su significado en el mundo judío. El termino memra (palabra) se refiere en el judaísmo rabínico a Yahweh que vive, habla, actúa. Viene a ser sinónimo de Yahweh mismo. En la Biblia, la palabra es acto creador que se origina en Dios (Gn.1:3; Sal.32:9), a tal punto que la palabra misma parece tener acción (Is.55:11; Za.5:1-4; Sal.106:20;147:15). En el evangelio de Juan el significado del término es la palabra de Dios y en esto se alinea con el significado del término en el Judaísmo. Jesús como sabiduría de Dios y fuerza de Dios (1Co.1:24), es la revelación climática del padre, quien antes “ha hablado muchas veces y de muchas maneras,…hoy nos ha hablado por el hijo”, la revelación del Padre por excelencia (He.1:1-4).
Trasfondo. El término siervo se aplica a los hombres que aman a Dios. Pero tiene unos usos especiales como cuando se aplica a los ángeles (He.1:14), a Israel (Is.41:8; 43:10; 44:1,21; 48:20;49:3;), al rey de Israel (1R.12:7; 2S.7:20) y al siervo sufriente (el mesías, Is.52:13;53:1-12).
Cristológicamente, Jesús se define así mismo como quien no vino a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos (Mr.10:45). El servicio es la esencia del pasaje cristológico que le describe como doulos y cuya humildad es ejemplar para la Iglesia (Fil. 2:5-11; cp. 1P.2:21-25). El ejemplo histórico de Juan 13, con la toalla y el lebrillo, adquiere horas después su climax teológico en la Cruz, cuando muere Jesús también como siervo.
Trasfondo. El concepto de sumo sacerdote tiene como su trasfondo el sistema sacrificial del Antiguo Testamento. Había en el Antiguo Testamento un sumo sacerdote encargado de presidir sobre los sacrificios (Ex.29:1-17;Lv.8:1-36). El sacrificio consistía en que el sumo sacerdote colocaba las manos sobre la cabeza del animal (Ex.29:10,15,19), y al identificarse con los dolores de muerte del animal comprendían la gravedad del pecado.
Hebreos previene a los creyentes de volver al judaísmo sobre la base de que Jesús ha presentado en un solo sacrificio la ofrenda final por el pecado de la humanidad. A el le llama el gran sumo sacerdote (4:14-5:10). Es un sacerdote de orden superior (He.7), mediador de un pacto nuevo (He.8) y autor de un sacrificio que no se repite jamás (He.9:23-10:25).
Trasfondo. La institución del profetismo surge al final del periodo de los jueces. Samuel el es ultimo de los jueces y el primero de los profetas. El termino “nabi”, se refiere a un vidente o proclamador. El vocablo describe al hombre de Dios que habla la palabra de Dios al pueblo de Dios. Los profetas llamaron al pueblo al arrepentimiento con base en la ley de Moisés, presentando la realidad humana como Dios la ve.
La proclama de Jesús se inserta en el modelo profético. El, como los profetas, denunció la falta de sinceridad con Dios (Os.6:6), cuyo ejemplo vemos en Mt.12:7, citando a Oseas 6, así como en Mt.23. También denuncia Jesús lo que empobrece al hombre. Advierte contra la avaricia (Lc.12:13-21), contra la presión a los deudores (Mt.18:23-35) y contra el materialismo del joven rico como obstáculo a la relación con Dios (Mt.19:21.24). Finalmente, anuncia la transformación de la nación, enseña a orar “venga tu reino y hágase tu voluntad como en el cielo así también en la tierra”. Habla de un profeta mas grande que Jonás esta aquí (Mt.12:41), si Jonás logro un avivamiento ninivita con implicaciones institucionales (Lc.11:30), cuanto mas hará el profeta mayor que Jonás (Lc.11:32). Con razón los contemporáneos de Jesús decían que el era Juan el Bautista, Elias o uno de los profetas (Mt.16:14).
Trasfondo. El reino de Dios no es solo territorial como el de los reyes humanos, es su prerrogativa, su autoridad inigualable de gobernar de manera universal y eterna todas las cosas. La monarquía hebrea nace del rechazo de Dios como rey. Jehová advierte que los reyes humanos abusaran del pueblo y que el glamur del poder tiene como costo el abuso del monarca (Dt.17:14-20; 1 S.8:10-18). Por eso, los hombres de fe reconocen que Dios reina y que su reino no tiene fin (Sal.22:28; 93:1;103:9). Parte de la crisis y fracaso de Israel es el mal ejemplo de la monarquía al pueblo, que cierra el A. T. con una nación mermada, volviendo derrotada del exilio (2.Cr.36:22-23). Queda en el horizonte profético un rey que devolverá a Israel su correcta relación con Dios (Is.11:1-5;9:1-7).
Jesús se presenta con un mensaje distintivo “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt.4:17). Jesús explico al señor de lo superfluo, Pilato, que anterior y superior al reino terrenal estaba su reino “que no se origina en este mundo” (Prep. Gr. ek). Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). Su reino consiste en “justicia paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro.14:17) y Cristo “nos ha librado de la potestad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado hijo” (Col.1:13). Este fue ya el anuncio apostólico que inició con la proclamación del día de pentecostés (Hch.2:32-36).
2. El misterio de la encarnación y unión hipostática
Lutero dice que en Jesucristo, Dios se revela pero su revelación viene cubierta con el velo de su carne. Es decir, se revela en misterio. La naturaleza humana, si bien es un vehículo adecuado para comunicar a los hombres cómo es que Dios tomó sobre si humanidad, la encarnación no deja que se trasluzca la esencia de Dios. Pablo lo describe como: “Dios envió a su hijo en semejanza de carne de pecado”(Ro.8:3). A este misterio el NT lo resume como “y aquel verbo fue hecho carne” (Jn1:14). “Lo que era desde el principio… eso os anunciamos” (1Jn.1:1), “la vida eterna que estaba con el padre y se nos manifestó” (1Jn.1:3). A José el ángel le dice: “lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es” (Mt.1:20), pues “se hallo que [María] había concebido del Espíritu Santo” (Mt.1:18). Pablo dice que Jesús “se despojó así mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Flp.2:7).
Otro aspecto misterioso de la encarnación es la unión de las dos naturalezas en Cristo, la naturaleza humana y la divina. Las dos naturalezas se unen, sin mezclarse, sin confundirse, sin separarse y sin trasladar las propiedades de una naturaleza a la otra. La formulación de esta postura pasó por mucha controversia en la que se negaba la deidad, o se menoscababa la humanidad o simplemente se separaban las naturalezas. Se aceptó formalmente en el Concilio de Calcedonia en 451 d. C.
El término unión hipostática significa unir dos sustancias, o realidades. Esto sucede al momento de la concepción del señor Jesucristo. El profesor Fco. Lacueva, solía decir que es como si a la humanidad del señor se le hubiese confeccionado el traje de la divinidad, pero en vez de hacérselo en el taller y luego proveérselo (adopcionismo), es como si se le hubiese hecho puesto. Eso mantiene a las dos naturalezas unidas, sin mezcla, sin confundirlas ni separarlas.
3. Herejías cristológicas
Docetistas: Creen que Jesús es una apariencia y esto niega la realidad de su carne subrayando la realidad de su divinidad. Juan condena esta idea en su primera carta.
Ebionitas: una secta con el nombre “pobres”, en la iglesia primitiva negaba la concepción virginal y la deidad de Cristo, haciendo de Jesús un profeta humano
Arrianismo: Enseñanza de Arrio, presbítero de Alejandría, que negaba la eternidad de Cristo, afirmando que había sido creado por el Padre. Esta enseñanza fue condenada por el concilio de Nicea en 325.
Nestorianos: Enseñanza de Nestorio (451) que reconocía las dos naturalezas, divina y humana, de Cristo, pero negaba la unión de ambas lo cual resultaba en que Cristo era dos personas. Condenado en el Concilio de Efeso en 431.
Eutiquianos: Enseñanza de Eutico (378-454), según la cual Cristo tenia una sola naturaleza, que no era ni totalmente humana ni totalmente divina. Fue condenado en el Concilio de Calcedonia en 451. Su enseñanza siguió en la Iglesia cóptica (Egipto).
Apolinaristas: Alrededor de 310, enseñó la deidad de Cristo, pero negó la humanidad de Cristo, indicando que Jesús tenía un cuerpo y alma humanos pero un espíritu divino. Fue condenado en el Concilio de Constantinopla en 481.
4. Universalidad y mediación salvífica
El NT indica universalidad salvadora diciendo que “Dios estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo” (2Co.5:21). También dice que Dios se propone “reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielo, como las que están en la tierra” (Ef.1:10), conocido como la “anakefaloiosis” al colocar por cabeza de todas las cosas, a Cristo (Ef.1:20-23). Cristo dice Juan, “es la propiciación por nuestros pecados, pero no solo por los nuestros sino por los de todo el mundo” (1Jn.2:2 cp.Jn.3:16).
La universalidad del propósito salvador de Dios se encuentra también con otra verdad igualmente universal, la del pecado humano: “el pecado entro… por un hombre… y la muerte paso a todos los hombres” (Ro.5:12). Romanos insiste en los primero tres capítulos en condenar a todos los hombres por su impostura teológica de hacer de las creaturas dioses (cap. 1), por eso tanto judíos como gentiles se hallan bajo el dominio del pecado y necesitan de la potencia salvadora del evangelio (cap. 2). Ni siquiera la ley que se practica sin espíritu o sin amor (tu que hurtas, adulteras, cometes sacrilegio y abominas a Dios), enfocada en lo ritual, puede hacer diferencia en este punto (2:17-3:31).
Jesús es quien reorienta la ira de Dios trayéndola sobre si, haciendo al hombre redimible, tornando la enemistad en amistad (Ro.5:10, reconciliación). Quitando la ley que acusaba al hombre (Col.2:14, perdón). Comprándonos del mercado de la esclavitud al pecado “mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Ro.3.24 cp.1P.1:18-19, redención). Declarando justo al que cree en Jesús (Ro.5:12-21, justificación). A la suma de todos los beneficios que la vida y muerte de Jesús obtienen a favor del hombre se le llama salvación. Es una obra mediatoria, realizada ante Dios, por Jesús, haciendo lo que los seres humanos de ninguna otra manera podríamos hacer.
5. Modelos de salvación: Reformados, Arminiano Wesleyanos
La discusión en torno a la salvación según el modelo Arminiano y Reformado gira en torno a lo que se conoce como el ordo salutis u orden de la salvación. Es decir, si la decisión de salvar a los hombres es anterior a la decisión de crearlos o posterior a ella.
En el calvinismo estricto el orden de los decretos es 1. Elección, 2. Creación. 3. Permitir la caída. A esta postura se le llama supralapsarianismo o hipercalvinismo, por estar el decreto de elegir “supra” o anterior al de la creación y caída. Dios destina a los hombres al cielo o al infierno por un decreto anterior al de la existencia de la raza humana. Esto contradice un texto como en el que Pablo (un elegido) se declara entre “los que en otro tiempo tiempo eramos por naturaleza hijos de desobediencia” (Ef.2:3).
Entre los infralapsarianistas el orden de los decretos es 1. Crear, 2. Permitir la caída, 3 elegir o salvar al hombre. En otras palabras, Dios castiga con el cielo o con el infierno después de haber creado a la raza humana. Si entre los supralapsarianistas la reprobación es positiva y un acto resuelto de Dios en virtud de la elección, en el infralapsarianismo la reprobación es negativa, es decir es un acto permisivo en virtud de la falta de fe en el hombre.
En el arminianismo el pecado no se imputa al hombre como rebelión sino como enfermedad, por tanto, el ser humano no esta condenado. El hombre esta habilitado por el libre albedrio, suficientemente sano, para alcanzar por ese medio la salvación. La elección divina no toma en cuenta el estado de rebelión sino la presciencia divina sabiendo Dios de antemano quienes han de creer.
El elemento wesleyano viene a subrayar que si bien el hombre es depravado, en virtud de la redención universal llevada a cabo por Jesucristo, la salvación ha sido acercada a todos los hombres. Dios tiene una voluntad antecedente de salvación según la cual el quiere que todos los hombres sean salvos.
Arminianismo Es un sistema doctrinal que toca la doctrina delhombre y de la salvación, cuyo nombre deriva del teólogo reformado holandés Jacobo Arminio (1560-1609). El sistema arminiano insiste en que la soberanía divina es compatible con un verdadero libre albedrío del hombre. El arminianismo tiene cinco proposiciones principales:
1) Dios elige o reprueba sobre la base de su conocimiento anticipado (presciencia) de fe o incredulidad en cada hombre;
2) Cristo murió por todos los hombres, y no sólo por los elegidos, aunque solamente estos últimos se salven;
3) el hombre es tan depravado que la gracia divina es imprescindible para la fe o cualquier obra buena;
4) esta gracia divina puede ser resistida por el hombre; y
5) hasta qué punto todos los que han sido verdaderamente regenerados perseverarán hasta el fin es un asunto que requiere más investigación. (Compare con el Calvinismo)
Calvinismo Es un sistema de interpretación cristiana concerniente a la salvación formulado por el teólogo protestante Juan Calvino (1509-1564). Subraya la predestinación y la salvación. Los cinco puntos característicos del calvinismo fueron desarrollados en respuesta a la doctrina de Arminio (véase Arminianismo en la pág. anterior). El calvinismo enseña:
1) La depravación total: el hombre está afectado por el pecado en todo su ser, cuerpo, alma, mente y emociones;
2) La elección incondicional: El favor de Dios hacia el hombre se debe por completo a la libre elección divina y nada tiene que ver con nada que el hombre haga. Es completamente inmerecido y no se basa en nada bueno que Dios vea en el hombre ;
3) La expiación limitada: Cristo no llevó los pecados de cada hombre que jamás haya vivido, sino sólo los de aquellos que fueron elegidos para salvación (Juan 10:11,15);
4) La gracia irresistible : El llamado que Dios hace a alguien para su salvación no puede ser resistido;
5) La perseverancia de los santos: No es posible que alguien salvado una vez pierda su salvación. Los cinco puntos pueden recordarse con más facilidad por el crónimo TILIP (depravación Total, elección Incondicional, expiación Limitada, gracia Irresistible, Perseverancia de los santos)
6. La humillación y glorificación de Jesús: la resurrección.
En vida Jesús se privó del uso de algunos de sus atributos. Por eso el pudo decir en buena fe que la hora y el día de la venida del hijo del hombre, solo al padre le era dable saber (Mt.24:36). Marcos agrega “ni el hijo” (Mr.13:32). Humillación que es descrita también como “Dios envió a su hijo en semejanza de carne de pecado” (Ro.8:3). Pablo dice que Jesús “se despojó así mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Flp.2:7).
La humillación de Jesús incluye dejar su gloria temporalmente: “la hora ha llegado, glorifica a tu hijo…” (Jn17:1). Es parte de su degradación abandonar voluntariamente el uso de sus atributos y someterse al terrible sufrimiento de la muerte de cruz. A esto se le ha llamado la teoría kenotica o del despojamiento. Todo este estadio que incluye la vida terrenal de Jesús es el estadio de su humillación. Debido a esto, es posible decir que los sufrimientos de Jesús no se extienden solamente a su muerte, ergo, no somos salvos sólo por la muerte de Jesús sino también por los sufrimientos de su vida (1P.2:7, cp. Lot con la vida santa de Jesús).
El estadio de su humillación termina con su gloriosa resurrección. Antes de morir la oración de Jesús fue “padre glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Jn.17:5). Tras su resurrección Dios le llena de toda honra y gloria, sometiendo tronos, principados y potestades, sentándolo a la diestra de la majestad de Dios (Ef.1:20-23). Es curioso que luego agrega que a los creyentes también nos dio vida juntamente con el y nos hizo sentar juntamente con el (Ef.2:5-6). Jesús comparte, en cierto modo, su posición exaltada con los creyentes.
El pasaje de exaltación cristológica por excelencia es Filipenses 2:9-11. Describe precisamente la condición de Jesús resucitado: 1. Exaltado hasta lo sumo 2. Tiene un nombre que es sobre todo nombre 3. En el nombre de Jesús se dobla toda rodilla 4. Toda lengua confiesa que Jesucristo es el señor.
Trasfondo. Hijo de Dios, se usa en el Antiguo Testamento para los judíos (Ex.4:22; Os.11:1) para el rey (2S.7:14, Sal2:7), para los ángeles (Job1). La idea es de elección para participar en la obra divina.
La expresión hijo de Dios es una designación con la que Jesús se describe así mismo en los evangelios. Entre los judíos “hijo de…” significaba de la misma naturaleza de alguien. Por esa razón cuando en el contexto de Juan 5:17-18 Jesús llama a Dios Padre, los judíos buscan darle muerte. Le explican que la razón es por que “siendo hombre te haces Dios”. La idea de subordinación, que es la forma en que usualmente se mal interpreta hoy esta expresión, es lo opuesto a su significado en la mente de los judíos. Usado por Satanás en la tentación (Mt.4), esta expresión hace más insidiosa la tentación. Dios llama a Jesucristo su hijo en dos ocasiones climáticas: su bautismo (Mt3:17); en la transfiguración (Mt.17:5); y en la cruz la soldadesca romana lo reconoce tal (Mt27:54)
Trasfondo. Redimir implica el pago de un rescate, hay un redentor y alguien que es objeto de la redención. El acto es liberador e incluye sacar a alguien de un estado de indeseable. El redentor puede ser un hombre, como en el caso de la obligación familiar. El sentido no teológico es el pariente especial que redime por el matrimonio (Rt.3:13), rescatando al pariente de la esclavitud (Lv.25:48), al reclamar un campo vendido por necesidad (Lv. 25:26). Pero también se aplica a Dios. En el sentido teológico, Dios en el Antiguo Testamento redime al pueblo de Israel de Egipto (Ex.6:6; Ex.15:13; Sal.74:2; 78:35; 106:10). El término hebreo para redentor es goel.
En el Nuevo Testamento, es Jesús el redentor, el que paga el precio en el mercado de los esclavos y redime al ser humano. Jesús vino a dar su vida en rescate por muchos (Mr.10:45). Es la figura liberadora que utiliza Pablo (Ef.1:7;Gá.3:13, Col.1:14; Tit.2:14; Ap.5:9).
Trasfondo. Revelador. Es posible empezar la explicación de cada libro del NT con la frase “presenta a Jesucristo quien revela”… Pero, el término logos, quizá goce de más especificidad para hablar de Jesús como revelación. Los griegos lo traducían como razón o palabra, se ha tomado desde Filón y Tertuliano como el origen del vocablo en el evangelio de Juan, con la idea de fuerza, ley, razón, que conduce al mundo entero y sus creaturas (logos spermatikon). Así, la idea de una revelación de Dios en Jesucristo se deriva de este concepto.
Ha caído en desuso buscar el fondo del los términos e ideas bíblicas en el helenismo. Es preferible encontrar su significado en el mundo judío. El termino memra (palabra) se refiere en el judaísmo rabínico a Yahweh que vive, habla, actúa. Viene a ser sinónimo de Yahweh mismo. En la Biblia, la palabra es acto creador que se origina en Dios (Gn.1:3; Sal.32:9), a tal punto que la palabra misma parece tener acción (Is.55:11; Za.5:1-4; Sal.106:20;147:15). En el evangelio de Juan el significado del término es la palabra de Dios y en esto se alinea con el significado del término en el Judaísmo. Jesús como sabiduría de Dios y fuerza de Dios (1Co.1:24), es la revelación climática del padre, quien antes “ha hablado muchas veces y de muchas maneras,…hoy nos ha hablado por el hijo”, la revelación del Padre por excelencia (He.1:1-4).
Trasfondo. El término siervo se aplica a los hombres que aman a Dios. Pero tiene unos usos especiales como cuando se aplica a los ángeles (He.1:14), a Israel (Is.41:8; 43:10; 44:1,21; 48:20;49:3;), al rey de Israel (1R.12:7; 2S.7:20) y al siervo sufriente (el mesías, Is.52:13;53:1-12).
Cristológicamente, Jesús se define así mismo como quien no vino a ser servido sino a servir y dar su vida en rescate por muchos (Mr.10:45). El servicio es la esencia del pasaje cristológico que le describe como doulos y cuya humildad es ejemplar para la Iglesia (Fil. 2:5-11; cp. 1P.2:21-25). El ejemplo histórico de Juan 13, con la toalla y el lebrillo, adquiere horas después su climax teológico en la Cruz, cuando muere Jesús también como siervo.
Trasfondo. El concepto de sumo sacerdote tiene como su trasfondo el sistema sacrificial del Antiguo Testamento. Había en el Antiguo Testamento un sumo sacerdote encargado de presidir sobre los sacrificios (Ex.29:1-17;Lv.8:1-36). El sacrificio consistía en que el sumo sacerdote colocaba las manos sobre la cabeza del animal (Ex.29:10,15,19), y al identificarse con los dolores de muerte del animal comprendían la gravedad del pecado.
Hebreos previene a los creyentes de volver al judaísmo sobre la base de que Jesús ha presentado en un solo sacrificio la ofrenda final por el pecado de la humanidad. A el le llama el gran sumo sacerdote (4:14-5:10). Es un sacerdote de orden superior (He.7), mediador de un pacto nuevo (He.8) y autor de un sacrificio que no se repite jamás (He.9:23-10:25).
Trasfondo. La institución del profetismo surge al final del periodo de los jueces. Samuel el es ultimo de los jueces y el primero de los profetas. El termino “nabi”, se refiere a un vidente o proclamador. El vocablo describe al hombre de Dios que habla la palabra de Dios al pueblo de Dios. Los profetas llamaron al pueblo al arrepentimiento con base en la ley de Moisés, presentando la realidad humana como Dios la ve.
La proclama de Jesús se inserta en el modelo profético. El, como los profetas, denunció la falta de sinceridad con Dios (Os.6:6), cuyo ejemplo vemos en Mt.12:7, citando a Oseas 6, así como en Mt.23. También denuncia Jesús lo que empobrece al hombre. Advierte contra la avaricia (Lc.12:13-21), contra la presión a los deudores (Mt.18:23-35) y contra el materialismo del joven rico como obstáculo a la relación con Dios (Mt.19:21.24). Finalmente, anuncia la transformación de la nación, enseña a orar “venga tu reino y hágase tu voluntad como en el cielo así también en la tierra”. Habla de un profeta mas grande que Jonás esta aquí (Mt.12:41), si Jonás logro un avivamiento ninivita con implicaciones institucionales (Lc.11:30), cuanto mas hará el profeta mayor que Jonás (Lc.11:32). Con razón los contemporáneos de Jesús decían que el era Juan el Bautista, Elias o uno de los profetas (Mt.16:14).
Trasfondo. El reino de Dios no es solo territorial como el de los reyes humanos, es su prerrogativa, su autoridad inigualable de gobernar de manera universal y eterna todas las cosas. La monarquía hebrea nace del rechazo de Dios como rey. Jehová advierte que los reyes humanos abusaran del pueblo y que el glamur del poder tiene como costo el abuso del monarca (Dt.17:14-20; 1 S.8:10-18). Por eso, los hombres de fe reconocen que Dios reina y que su reino no tiene fin (Sal.22:28; 93:1;103:9). Parte de la crisis y fracaso de Israel es el mal ejemplo de la monarquía al pueblo, que cierra el A. T. con una nación mermada, volviendo derrotada del exilio (2.Cr.36:22-23). Queda en el horizonte profético un rey que devolverá a Israel su correcta relación con Dios (Is.11:1-5;9:1-7).
Jesús se presenta con un mensaje distintivo “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt.4:17). Jesús explico al señor de lo superfluo, Pilato, que anterior y superior al reino terrenal estaba su reino “que no se origina en este mundo” (Prep. Gr. ek). Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). Su reino consiste en “justicia paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro.14:17) y Cristo “nos ha librado de la potestad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado hijo” (Col.1:13). Este fue ya el anuncio apostólico que inició con la proclamación del día de pentecostés (Hch.2:32-36).
2. El misterio de la encarnación y unión hipostática
Lutero dice que en Jesucristo, Dios se revela pero su revelación viene cubierta con el velo de su carne. Es decir, se revela en misterio. La naturaleza humana, si bien es un vehículo adecuado para comunicar a los hombres cómo es que Dios tomó sobre si humanidad, la encarnación no deja que se trasluzca la esencia de Dios. Pablo lo describe como: “Dios envió a su hijo en semejanza de carne de pecado”(Ro.8:3). A este misterio el NT lo resume como “y aquel verbo fue hecho carne” (Jn1:14). “Lo que era desde el principio… eso os anunciamos” (1Jn.1:1), “la vida eterna que estaba con el padre y se nos manifestó” (1Jn.1:3). A José el ángel le dice: “lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es” (Mt.1:20), pues “se hallo que [María] había concebido del Espíritu Santo” (Mt.1:18). Pablo dice que Jesús “se despojó así mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Flp.2:7).
Otro aspecto misterioso de la encarnación es la unión de las dos naturalezas en Cristo, la naturaleza humana y la divina. Las dos naturalezas se unen, sin mezclarse, sin confundirse, sin separarse y sin trasladar las propiedades de una naturaleza a la otra. La formulación de esta postura pasó por mucha controversia en la que se negaba la deidad, o se menoscababa la humanidad o simplemente se separaban las naturalezas. Se aceptó formalmente en el Concilio de Calcedonia en 451 d. C.
El término unión hipostática significa unir dos sustancias, o realidades. Esto sucede al momento de la concepción del señor Jesucristo. El profesor Fco. Lacueva, solía decir que es como si a la humanidad del señor se le hubiese confeccionado el traje de la divinidad, pero en vez de hacérselo en el taller y luego proveérselo (adopcionismo), es como si se le hubiese hecho puesto. Eso mantiene a las dos naturalezas unidas, sin mezcla, sin confundirlas ni separarlas.
3. Herejías cristológicas
Docetistas: Creen que Jesús es una apariencia y esto niega la realidad de su carne subrayando la realidad de su divinidad. Juan condena esta idea en su primera carta.
Ebionitas: una secta con el nombre “pobres”, en la iglesia primitiva negaba la concepción virginal y la deidad de Cristo, haciendo de Jesús un profeta humano
Arrianismo: Enseñanza de Arrio, presbítero de Alejandría, que negaba la eternidad de Cristo, afirmando que había sido creado por el Padre. Esta enseñanza fue condenada por el concilio de Nicea en 325.
Nestorianos: Enseñanza de Nestorio (451) que reconocía las dos naturalezas, divina y humana, de Cristo, pero negaba la unión de ambas lo cual resultaba en que Cristo era dos personas. Condenado en el Concilio de Efeso en 431.
Eutiquianos: Enseñanza de Eutico (378-454), según la cual Cristo tenia una sola naturaleza, que no era ni totalmente humana ni totalmente divina. Fue condenado en el Concilio de Calcedonia en 451. Su enseñanza siguió en la Iglesia cóptica (Egipto).
Apolinaristas: Alrededor de 310, enseñó la deidad de Cristo, pero negó la humanidad de Cristo, indicando que Jesús tenía un cuerpo y alma humanos pero un espíritu divino. Fue condenado en el Concilio de Constantinopla en 481.
4. Universalidad y mediación salvífica
El NT indica universalidad salvadora diciendo que “Dios estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo” (2Co.5:21). También dice que Dios se propone “reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielo, como las que están en la tierra” (Ef.1:10), conocido como la “anakefaloiosis” al colocar por cabeza de todas las cosas, a Cristo (Ef.1:20-23). Cristo dice Juan, “es la propiciación por nuestros pecados, pero no solo por los nuestros sino por los de todo el mundo” (1Jn.2:2 cp.Jn.3:16).
La universalidad del propósito salvador de Dios se encuentra también con otra verdad igualmente universal, la del pecado humano: “el pecado entro… por un hombre… y la muerte paso a todos los hombres” (Ro.5:12). Romanos insiste en los primero tres capítulos en condenar a todos los hombres por su impostura teológica de hacer de las creaturas dioses (cap. 1), por eso tanto judíos como gentiles se hallan bajo el dominio del pecado y necesitan de la potencia salvadora del evangelio (cap. 2). Ni siquiera la ley que se practica sin espíritu o sin amor (tu que hurtas, adulteras, cometes sacrilegio y abominas a Dios), enfocada en lo ritual, puede hacer diferencia en este punto (2:17-3:31).
Jesús es quien reorienta la ira de Dios trayéndola sobre si, haciendo al hombre redimible, tornando la enemistad en amistad (Ro.5:10, reconciliación). Quitando la ley que acusaba al hombre (Col.2:14, perdón). Comprándonos del mercado de la esclavitud al pecado “mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Ro.3.24 cp.1P.1:18-19, redención). Declarando justo al que cree en Jesús (Ro.5:12-21, justificación). A la suma de todos los beneficios que la vida y muerte de Jesús obtienen a favor del hombre se le llama salvación. Es una obra mediatoria, realizada ante Dios, por Jesús, haciendo lo que los seres humanos de ninguna otra manera podríamos hacer.
5. Modelos de salvación: Reformados, Arminiano Wesleyanos
La discusión en torno a la salvación según el modelo Arminiano y Reformado gira en torno a lo que se conoce como el ordo salutis u orden de la salvación. Es decir, si la decisión de salvar a los hombres es anterior a la decisión de crearlos o posterior a ella.
En el calvinismo estricto el orden de los decretos es 1. Elección, 2. Creación. 3. Permitir la caída. A esta postura se le llama supralapsarianismo o hipercalvinismo, por estar el decreto de elegir “supra” o anterior al de la creación y caída. Dios destina a los hombres al cielo o al infierno por un decreto anterior al de la existencia de la raza humana. Esto contradice un texto como en el que Pablo (un elegido) se declara entre “los que en otro tiempo tiempo eramos por naturaleza hijos de desobediencia” (Ef.2:3).
Entre los infralapsarianistas el orden de los decretos es 1. Crear, 2. Permitir la caída, 3 elegir o salvar al hombre. En otras palabras, Dios castiga con el cielo o con el infierno después de haber creado a la raza humana. Si entre los supralapsarianistas la reprobación es positiva y un acto resuelto de Dios en virtud de la elección, en el infralapsarianismo la reprobación es negativa, es decir es un acto permisivo en virtud de la falta de fe en el hombre.
En el arminianismo el pecado no se imputa al hombre como rebelión sino como enfermedad, por tanto, el ser humano no esta condenado. El hombre esta habilitado por el libre albedrio, suficientemente sano, para alcanzar por ese medio la salvación. La elección divina no toma en cuenta el estado de rebelión sino la presciencia divina sabiendo Dios de antemano quienes han de creer.
El elemento wesleyano viene a subrayar que si bien el hombre es depravado, en virtud de la redención universal llevada a cabo por Jesucristo, la salvación ha sido acercada a todos los hombres. Dios tiene una voluntad antecedente de salvación según la cual el quiere que todos los hombres sean salvos.
Arminianismo Es un sistema doctrinal que toca la doctrina delhombre y de la salvación, cuyo nombre deriva del teólogo reformado holandés Jacobo Arminio (1560-1609). El sistema arminiano insiste en que la soberanía divina es compatible con un verdadero libre albedrío del hombre. El arminianismo tiene cinco proposiciones principales:
1) Dios elige o reprueba sobre la base de su conocimiento anticipado (presciencia) de fe o incredulidad en cada hombre;
2) Cristo murió por todos los hombres, y no sólo por los elegidos, aunque solamente estos últimos se salven;
3) el hombre es tan depravado que la gracia divina es imprescindible para la fe o cualquier obra buena;
4) esta gracia divina puede ser resistida por el hombre; y
5) hasta qué punto todos los que han sido verdaderamente regenerados perseverarán hasta el fin es un asunto que requiere más investigación. (Compare con el Calvinismo)
Calvinismo Es un sistema de interpretación cristiana concerniente a la salvación formulado por el teólogo protestante Juan Calvino (1509-1564). Subraya la predestinación y la salvación. Los cinco puntos característicos del calvinismo fueron desarrollados en respuesta a la doctrina de Arminio (véase Arminianismo en la pág. anterior). El calvinismo enseña:
1) La depravación total: el hombre está afectado por el pecado en todo su ser, cuerpo, alma, mente y emociones;
2) La elección incondicional: El favor de Dios hacia el hombre se debe por completo a la libre elección divina y nada tiene que ver con nada que el hombre haga. Es completamente inmerecido y no se basa en nada bueno que Dios vea en el hombre ;
3) La expiación limitada: Cristo no llevó los pecados de cada hombre que jamás haya vivido, sino sólo los de aquellos que fueron elegidos para salvación (Juan 10:11,15);
4) La gracia irresistible : El llamado que Dios hace a alguien para su salvación no puede ser resistido;
5) La perseverancia de los santos: No es posible que alguien salvado una vez pierda su salvación. Los cinco puntos pueden recordarse con más facilidad por el crónimo TILIP (depravación Total, elección Incondicional, expiación Limitada, gracia Irresistible, Perseverancia de los santos)
6. La humillación y glorificación de Jesús: la resurrección.
En vida Jesús se privó del uso de algunos de sus atributos. Por eso el pudo decir en buena fe que la hora y el día de la venida del hijo del hombre, solo al padre le era dable saber (Mt.24:36). Marcos agrega “ni el hijo” (Mr.13:32). Humillación que es descrita también como “Dios envió a su hijo en semejanza de carne de pecado” (Ro.8:3). Pablo dice que Jesús “se despojó así mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Flp.2:7).
La humillación de Jesús incluye dejar su gloria temporalmente: “la hora ha llegado, glorifica a tu hijo…” (Jn17:1). Es parte de su degradación abandonar voluntariamente el uso de sus atributos y someterse al terrible sufrimiento de la muerte de cruz. A esto se le ha llamado la teoría kenotica o del despojamiento. Todo este estadio que incluye la vida terrenal de Jesús es el estadio de su humillación. Debido a esto, es posible decir que los sufrimientos de Jesús no se extienden solamente a su muerte, ergo, no somos salvos sólo por la muerte de Jesús sino también por los sufrimientos de su vida (1P.2:7, cp. Lot con la vida santa de Jesús).
El estadio de su humillación termina con su gloriosa resurrección. Antes de morir la oración de Jesús fue “padre glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Jn.17:5). Tras su resurrección Dios le llena de toda honra y gloria, sometiendo tronos, principados y potestades, sentándolo a la diestra de la majestad de Dios (Ef.1:20-23). Es curioso que luego agrega que a los creyentes también nos dio vida juntamente con el y nos hizo sentar juntamente con el (Ef.2:5-6). Jesús comparte, en cierto modo, su posición exaltada con los creyentes.
El pasaje de exaltación cristológica por excelencia es Filipenses 2:9-11. Describe precisamente la condición de Jesús resucitado: 1. Exaltado hasta lo sumo 2. Tiene un nombre que es sobre todo nombre 3. En el nombre de Jesús se dobla toda rodilla 4. Toda lengua confiesa que Jesucristo es el señor.
03. ÁREA de teología dogmática: Eclesiología y Escatología
1. La naturaleza bíblica y teológica de la Iglesia
El término qahal del Antiguo Testamento se refiere al pueblo de Israel, solemnemente reunido delante de Dios. En esa congregación podía haber gentiles. Las provisiones para los extranjeros eran un mismo rito (Nm.9:14); y un mismo trato digno (Lv.19:33-34), pero la reserva de los judíos a proclamar su fe a otras naciones o a los gentiles, se deja ver en la historia de Jonás, el profeta renuente (Jo.1:1.16). Los prosélitos y extranjeros se acercaban a Israel como entidad nacional. Israel no buscaba o atraía a los gentiles como entidad evangelizadora. De modo que la asamblea de reunión en el A.T., no es exactamente lo mismo que la Iglesia neotestamentaria.
Algunas diferencias teológicas entre la qahal y la Iglesia son: 1) la venida del Espíritu Santo para inaugurar la Iglesia (Hch.2:1-4); 2) el fundamento en la muerte y resurrección de Jesucristo (Hch.2:22-36). 3) La preeminencia de Jesús exaltado como cabeza de la Iglesia (Ef.1:21-23). 4. La proclama apostólica de la cruz como mensaje central (1Co. 1:20:25; Ef.2:20).
La iglesia es una entidad espiritual que tiene a Jesús como cabeza (Ef.5:23,25,29, 32), como el sumo sacerdote de su salvación (He.4:14-5:10). De modo que las grandes obras de salvación llevada a cabo por Cristo, a favor de la humanidad (redención, reconciliación, propiciación, perdón, justificación), gozan de la aceptación de Dios porque la cruz, la muerte y la resurrección de Jesucristo han cumplido con la justicia de Dios.
La Iglesia no surge por mera combinación de hombres, no se forma de los individuos sino que existe antes de ellos (1Co.1:12-23). La iglesia es una creación “desde arriba” a la cual el individuo entra por la fe (1Co.12:13; Col.2:6-7). De modo que las congregaciones son la manifestación local de toda la Iglesia (“a las iglesias de Galacia” Gá.1:2).
Teológicamente, esto significa que la Iglesia viene de arriba; viene de Dios y no es una creación humana (Ef.1:3-14; 1Co.1:8-9). Ella es iglesia de Dios, cuerpo de Cristo y el campo de acción del Espíritu Santo (Ro.8:9-11). El factor decisivo no es la relación de unas personas que se reúnen por que comparten una fe común o desean vivir una determinado tipo de vida. La iglesia es una asociación de personas que, ante todo, se encuentran en una determinada relación con Cristo (Ef.2:1-10). Estas son las bases teológicas de la Iglesia.
2. La iglesia y el Reino de Dios
La Iglesia tiene su origen concreto, generalmente, fijado el día de pentecostés. Su existencia se deriva de los importantes eventos teológicos en los que esta fundada: 1) la venida del Espíritu Santo para inaugurar la Iglesia (Hch.2:1-4); 2) el fundamento en la muerte y resurrección de Jesucristo (Hch.2:22-36). 3) La preeminencia de Jesús exaltado como cabeza de la Iglesia (Ef.1:21-23). 4. La proclama apostólica de la cruz como mensaje central (1Co. 1:20:25; Ef.2:20).
El reino de Dios no es solo territorial como el de los reyes humanos, es su prerrogativa, su autoridad inigualable de gobernar de manera universal y eterna todas las cosas. Por eso, los hombres de fe reconocen que Dios reina y que su reino no tiene fin (Sal.22:28; 93:1; 103:9). De esa Iglesia Jesús es señor. Jesús se presentó con un mensaje profético: “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt.4:17).
Jesús explico al señor de lo superfluo, Pilato, que anterior y superior al reino terrenal estaba su reino “que no se origina en este mundo” (Prep. Gr. ek). Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). Su reino consiste en “justicia paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro.14:17) y Cristo “nos ha librado de la potestad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado hijo” (Col.1:13). Este fue ya el anuncio apostólico que inició con la proclamación del día de pentecostés (Hch.2:32-36).
¿Cuál es la relación entre la Iglesia y el reino? La postura más entusiasta dice que la iglesia y el reino son una y la misma cosa. Esta propuesta conduce a una suerte de teocracia moderna, a un derecho divino a gobernar el mundo, cuya aplicación es complicada. Como Jesús esta presente entre nosotros en forma espiritual, una persona visible querría nombrarse jefe de la teocracia hoy, algo similar a lo que ocurre en la Iglesia Católica. Esta es la implicación práctica de esta discusión.
La postura mas modesta dice que la Iglesia es una extensión del reino y, en parte, explica el reino, pero no agota todo lo que es el gobierno y prerrogativa de Dios de gobernar este mundo. Jesús esta lleno de gloria y poder pero la Iglesia institucional no siempre representa adecuadamente ese poder y esa gloria. Esto da cuenta correctamente de que hay en la iglesia acrecencias institucionales y doctrinales que no representan la verdad de Dios: el trigo y la zizaña (Mt.13:24-30).
Lo más que podemos decir es que sólo la iglesia en su forma espiritual, ahí en donde Jesús es plenamente señor, los creyentes plenamente se le sujetan, hay coincidencias mayores con el reino.
3. La naturaleza institucional de la iglesia
Hay diversas formas de Iglesia que se deducen de la variedad de usos de la palabra ekkesia en el Nuevo Testamento. Una de esas formas es la iglesia como institución.
La pregunta se ha debatido ya en torno a si existe una o varias eclesiologías en el Nuevo Testamento. Quienes usan el marco de las epístolas pastorales para hablar de un “catolicismo incipiente”, ven un proceso de institucionalización presente ya en el Nuevo Testamento. Mientras que el marco común menos institucional es precisamente el de la Iglesia casera.
Las Iglesias en casa son el eje de la fe en el Nuevo Testamento, pero no están libres del proceso de institucionalización. Pablo saluda a la Iglesia de la casa de Priscila y Aquila (Ro.16:3-5). También se refiere a “la Iglesia que está en tu casa”, cuando escribe a Filemón (Flm 2). Al cerrar el libro de los Hechos, Pablo mismo queda en una casa, en prisión domiciliaria (Hch.28:42). Aprovechando la dinámica de la casa, Pablo dice que hay cristianos aún en la casa del César en Roma. “Los de la casa de César os saludan” (Fil.4:22). Estas expresiones sencillas de iglesia pudieron hacerse más formales e institucionalizarse según sus circunstancias.
En el siglo XXI, esta forma de expresar la Iglesia insiste en un templo o lugar de reunión; en una doctrina o declaración de fe; en una estructura gobernante administrativa; en una historia de su fundación, con actores y situaciones que acentúan la actividad humana en la creación de la iglesia.
La iglesia institucional se caracteriza por colocar como factor decisivo la relación de unas personas que se reúnen por que comparten una fe común o desean vivir una determinado tipo de vida religiosa. En el nuevo testamento, la expresión institucional mas simple se ve en las iglesias caseras, que se reúnen todos los días, sujetas a una hora de reunión “y todos los días en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” (Hch.5:40). Pablo, hablando sobre la ofrenda, dice que ese día era el primer día de la semana (1Co.16:2).
Los Reformadores reconocen que las iglesias tienen una expresión institucional, pero insistieron que la Iglesia-institución debe precisamente estar “Semper Reformanda”. Eso significa, no permitir que sus reglas y sus tradiciones invaliden la Palabra de Dios.
4. Formas de la iglesia
Hay diversas formas de Iglesia que se deducen de la variedad de usos de la palabra ekkesia en el Nuevo Testamento. Entre los 114 usos del término, los usos teológicamente, mas significativos son:
La iglesia local. El Nuevo Testamento reconoce iglesias locales como las iglesias caseras: la Iglesia de la casa de Priscila y Aquila (Ro.16:3-5); la de la casa de Filemón (Flm 2). la casa de la prisión domiciliaria (Hch.28:42); la casa del César en Roma (Fil.4:22).
Iglesia regional. También hay iglesias regionales: Pablo dirige una carta a un grupo de Iglesia, probablemente al sur de Galacia y les escribe corporativamente dirigiéndose “a las iglesias de Galacia” (Gá.1:2) o a las iglesias de judea (Gá.1.22).
La Iglesia Universal. El sentido físico de la asamblea pasa a otro plano para designar la unidad espiritual de todos los creyentes en Cristo. Recae el énfasis en aquellos que conjuntamente constituyen la asamblea, como los creyentes en la dispersión (Hch.8:1-3). Sin estructura visible, esta expresión de la iglesia se haya unida por el Espíritu de Cristo (Ef.4:4). Se ve especialmente en aquellos pasajes que hablan de Cristo como cabeza de la Iglesia (Ef.1:22; 5:21-33; Col.1:18). A esta expresión se le llama la “iglesia invisible”, pero el NT no se refiere a la iglesia con ese término.
Asamblea “secular”. Este uso resulta interesante por que el termino ekkesía se aplica a una asamblea no cristiana. Primero al designar a la turba enardecida en Hechos 19:32,41. El segundo uso es la cita de la LXX en Hechos 7:28 que describe a la asamblea de Israel en el desierto y en Hebreos 2:12, que se refiere a la asamblea que adora en el A. T. citando de la LXX Salmo 22:22.
5. La iglesia como comunidad del Espíritu y del Reino de Dios
Si en el Antiguo Testamento la relación entre Yahweh e Israel era orgánica y más evidente, la relación con el Espíritu parecía más episódica. Sin embargo, el anticipo de la relación entre la Iglesia como comunidad y el Espíritu Santo, debe empezar a buscarse, precisamente, en el Antiguo Testamento. De hecho los valores y la ética del reino de Dios, vigentes en ambos testamentos, sólo pueden explicarse por la presencia del Espíritu. Es el espíritu quien expresa la sabiduría y poder de Dios en una comunidad especial en la que Dios reina. La obra del Espíritu, constituye el epicentro del reino de Dios en Israel y luego en la Iglesia.
En el Antiguo Testamento, los hombres de fe reconocen que Dios reina y que su reino no tiene fin (Sal.22:28; 93:1; 103:9), indudablemente, un reconocimiento que viene de la obra del Espíritu. De esa cuenta que la espiritualidad de los santos en Israel debe entenderse como una espiritualidad fundada en el aliento del Espíritu (Gn.6:9; 1R.15:3; Ez. 37:9,14; Is.44:3 cp. Jn.3:3,5,7). Los creyentes aun en Israel, no viven su espiritualidad en la fuerza de la carne. Por consiguiente, la capacitación para obras oficiales en las que se usa la expresión “Vino el Espíritu de Jehová sobre…” para dar sabiduría (Ex.31:3; 35:31) o sobre los jueces para darles liderazgo especial (Ju.3:10; 6:34, 13:25) nos recuerda la capacitación que luego vemos desplegada en el Nuevo Testamento para servir a la Iglesia.
Al llegar al libro de los Hechos, es claro que esta nueva era que arranca es la era del Espíritu. A “los hechos de los apóstoles”, se les puede llamar mejor los hechos del Espíritu Santo. La Iglesia empieza con la venida del Espíritu Santo para inaugurar una asamblea diferente (Hch.2:1-4); la Iglesia es el campo de acción del Espíritu Santo (Ro.8:9-11; 1Co.3:16). El crecimiento de la Iglesia se debe a la dirección con que el Espíritu conduce la obra misionera (Hch.16:7). El Espíritu enfoca la atención de los creyentes en quienes deben oír el evangelio (Hch.8:29).
A la vida de la Iglesia, Pablo le llama el régimen nuevo del Espíritu (Ro.7:6); por eso los creyentes han de ocuparse de las cosas del Espíritu, que producen vida y paz (Ro.8:6); y sólo por su auxilio constante puede el creyente hacer morir las obras de la carne (Ro.8:13). El provee el andar nuevo al creyente (Gá.5:16) y el racimo de fruto que se espera de cada quien (Gá.5:18-21). En esta nueva vida del Espíritu, el control constante del Espíritu es el aspecto central en la espiritualidad neotestamentaria (Ef.5:18).
Además, el Espíritu es quien capacita con sus “dones” a los creyentes para el servicio (1 Co.12-14). Esta vitalidad del Espíritu es la que se manifiesta en la vitalidad del reino de Dios. Por eso, la extensión de los valores, de la ética y de la obra de Dios en el mundo, va ligada al ministerio del Espíritu Santo.
6. La naturaleza escatológica de la iglesia
En la escatología, la Iglesia es una comunidad que construye para el futuro. Sus móviles edifican sobre el fundamento de Jesucristo para evidenciar la calidad de su obra en el futuro (1Co.3:11-13). La Iglesia trabaja constante en la esperanza que tiene en Jesucristo (1Tes.1:3). El contenido de esa esperanza es que Jesucristo libra a la Iglesia de la ira venidera (1Tes.1:9).
Por eso la iglesia guarda el corazón en santidad irreprensible delante de Dios para la venida de nuestro señor Jesucristo (1Tes.3:13). Eso no justifica ni la pereza ni el abandono de las responsabilidades cotidianas (2Tes.2:1-2). De modo que es necesario que la Iglesia no se deje de engañar, confundiendo la inminencia (su venida en cualquier momento) por inmediatez (su venida ahora).
La esperanza bienaventurada (Tit.2:13) en la venida del señor no ocurrirá dice Pablo, sin que antes se manifieste la apostasía (2Tes.2:3). Ese hombre de pecado que se opone a Dios, toma el lugar de culto que en el templo corresponde a Dios (2Tes.3:4). Ahora hay quien lo restringe (2Tes.3:7), pero ya esta en acción el misterio de la iniquidad, centrado en el hombre “anomos” o el “sin ley” (2Tes.3:8). Este poder engañador hace señales que tienen en si mismas el castigo a la incredulidad (2Tes.3:9-13). De modo que la Iglesia debe cuidar no ser engañada.
La esperanza de la Iglesia se centra en Jesucristo y en la vida eterna que el nos prometió (Ti.1:3). Jesucristo inauguró una nueva era en la que su reino se manifiesta en la Iglesia (1Tes.2:12), para superar este presente siglo malo (Gá.1:4), dejando una reserva de futuro o esperanza para una plenificación de la promesa o cumplimiento escatológico, cuando el hijo entregue el reino al Dios y Padre (1Co.15:24).
7. La tensión entre el ya realizado y el no consumado del Reino de Dios
La expresión presente del reino de Dios es el señorío de Jesucristo. Jesús explico a Pilato que su reino “no se origina en este mundo” (Prep. Gr. ek). Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). Su reino consiste en “justicia paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro.14:17) y Cristo “nos ha librado de la potestad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado hijo” (Col.1:13). Este aspecto ya consumado o realizado del reino fue lo que Pedro anuncio el día pentecostés, la primera proclamación apostólica que anuncia el ya del reino (Hch.2:32-36). De modo que el ya de ese período se inició con la venida de Cristo el Mesías, pero espera un cumplimiento posterior en incluye a su segunda venida (Hch.3:19-21).
Hay, pues, un aspecto futuro, que espera aun su consumación. Ya desde el A. T. queda en el horizonte profético un rey que devolverá a Israel su correcta relación con Dios (Is.11:1-5; 9:1-7). Un descendiente de David que será rey (Ez.37:24-28). El Nuevo Testamento habla del día cuando todos los reinos del mundo habrán venido a ser de Dios y de su Cristo y el reinará por los siglos de los siglos (Ap. 11:15).
El autor a los Hebreos dice “pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas”, pero le vemos glorificado (He.2:8). Juan lo dice también “aun no se ha manifestado lo que hemos de ser”, pero cuando el se manifieste seremos semejantes a él, lo cual es una esperanza purificadora (1Jn.3:2-3). Se trata de una reserva de futuro o esperanza de una plenificación de la promesa o cumplimiento escatológico final, cuando el hijo entregue el reino al Dios y Padre (1Co.15:24).
8. Los grandes temas escatológicos del Antiguo y del Nuevo Testamento
El concepto “escatología” en el AT se entiende como la traducción de los LXX “en los postreros días” (Gn. 49:1; Nm.24:14; Ez.38:16). El hecho de que estos “postreros días”, generalmente, se refieran a David (Nm.24:17), o a la promesa de salvación que viene con el (Joel 2:28), parece sugerir como seguro identificar el horizonte salvífico con la idea escatológica. Dos ideas aparecen en Joel, el día del señor como un día de intervención divina y la venida del Espíritu Santo.
La realización escatológica del Antiguo Testamento incluyen una creación que es el ámbito de la salvación de Dios (Gn.1:29-2:3; 2:8-9; 18-19; 3:8-9; 24). Acerca de esa salvación se haya la promesa hecha a Abraham según la cual recibiría una tierra, una descendencia y una misión (Gn.12:1-3; 15:5-7; 17:5-8). El tema de la tierra se cumple en parte con la entrada en la tierra prometida (Josué). El tema de la descendencia se cumple en parte con su simiente (Gn.21:1-7) y con la Simiente por excelencia que es Cristo (Gá.3:16). El tema de la misión es la extensión del reino de Dios en palabra y obra, a partir del evangelio de Jesucristo (Gn.12:2).
Una de las afirmaciones escatológicas centrales del AT es la venida de un redentor (Gn.3:15; 49:10), que cumple el papel de profeta (Dt.18:15-22), sacerdote (Sal.110:4; Is.53:1-12) y de rey-juez (Ez.37:24-28; cf. Sal.2; 110:1-7). En último lugar, el sistema sacrificial prefigura a Jesucristo en quien finalmente se cumplen las demandas de la justicia de Dios (Ro.3:21-26).
Isaías pone de manifiesto “una buena nueva” que proclama la anunciadora de Sion (Is.52:7-10). Esa buena nueva incluye la venida del mesías y un amplio derramamiento del Espíritu (Ez.37:9,14; Is.44:3). Israel será salvo y será agente redentor en manos de Dios (Is.52:13-15). Según Ezequiel 36, Israel tendrá un renacer caracterizado por volver de las naciones, ser limpiados, tener un corazón nuevo, por habitar en la tierra y ser guardados de todas sus inmundicias (Ez.36:24-30), especialmente, por tener dentro el Espíritu de Dios (Ez.36:27).
En torno a la obediencia del pueblo, hay también una promesa de cumplimiento de la ley que será más plena. Se trata de un nuevo pacto por el que Dios pondrá su ley en la mente y corazón de Israel (Jer.31:33). Y no será necesario que nadie enseñe a su hermano por que todos le conocerán (Jer.31:34). Por ejemplo, el fracaso en el cumplimiento del Jubileo que Israel no practicaba (Jer.34:8-22), según Isaías 61:1-3, se cumplirá cuando el período mesiánico traiga su plena realización. Este jubileo mesiánico tiene su cumplimiento en parte en el ministerio de Jesús (Lc.4:16-20) y de la Iglesia (Hch.2:1-4; 32-36; y 4:11-12), de modo que el ya de ese período se inició con la venida de Cristo el Mesías, pero espera un cumplimiento posterior en su venida (Hch.3:19-21).
En cuanto a los temas escatológicos del Nuevo Testamento, la segunda venida de Jesucristo es el aspecto escatológico central del Nuevo Testamento. La esperanza bienaventurada (Tit.2:13) en la venida del señor no ocurrirá dice Pablo, sin que antes se manifieste la apostasía (2Tes.2:3). Ese hombre de pecado que se opone a Dios, toma el lugar de culto que en el templo corresponde a Dios (2Tes.3:4). Ahora hay quien lo restringe (2Tes.3:7), pero ya esta en acción el misterio de la iniquidad, centrado en el hombre “anomos” o el “sin ley” (2Tes.3:8). Este poder engañador hace señales que tienen en si mismas el castigo a la incredulidad (2Tes.3:9-13). De modo que la Iglesia debe cuidar no ser engañada (cf.1 Jn.2.18).
Pablo se ve así mismo y a sus lectores como aquellos sobre quienes ha venido el final de los tiempos (1Co.10:11). Cristo, según el autor a los hebreos, apareció al fin de la edad (He.9:26). Pero cuando cuando los judíos preguntan por la restauración del reino, Jesus responde hablando de la venida del Espíritu Santo, cuando los postreros días se hacen presentes con el gobierno del mesías (Hch.2:1-4; 32-36; y 4:11-12), pero los tiempos de refrigerio vendrán después, cuando el venga otra vez (Hch.3:19-21, esp. 20).
En distintas etapas del desarrollo del NT., aparecen como futuras cosas que luego tienen cumplimiento: la fundación de la Iglesia se coloca como algo futuro (Mt.16:18). También la venida del Espíritu es futura en días de Jesús (Jn.16:12-15). La muerte de Jesús es también anunciada y futura en una etapa de la vida de Jesús (Mt.17:22-23), así mismo, la resurrección el juicio y la vida eterna. Pero de nuevo, es el retorno de Cristo, el próximo gran evento en el desarrollo del plan de Dios (Hch.1:11).
9. La resurrección de Jesús y la escatología bíblica
Hay aun en el AT testimonio de que los sufrimientos del mesías no terminarían con su vida. Por eso es que tras sufrir cruentamente (Is.53:1-12), el mesías reina (Ez.37:24-28; cf. Sal.2; 110:1-7) y redime (Is.61:1-3).
Sin embargo, es en el NT en donde se desarrolla con más amplitud sobre la resurrección del mesías. Primero como suceso histórico (Mt.28:1-10; Mr.16:1-8; Lc.24:1-12; Jn.20:1-10). Pero también como suceso teológico. Pablo dice que Jesús murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras (1Co.15:3) y que fue sepultado y resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras (1Co.15:4). El centro de la resurrección de Jesús es que ella constituye la validación por parte de Dios, que el sacrificio presentado por Jesús, fue aceptado por Dios (1Co.15:12-19; 24-28).
La exaltación del mesías triunfante es lo que hace segura la esperanza personal del creyente. El pasaje de exaltación cristológica solo puede aplicarse al mesías resucitado (Fil.2:9-11). Describe precisamente la condición de Jesús quien ha superado la muerte y por ello: 1. Es exaltado hasta lo sumo 2. Tiene un nombre que es sobre todo nombre 3. En el nombre de Jesús se dobla toda rodilla 4. Toda lengua confiesa que Jesucristo es el señor.
De este hecho deviene la escatología personal (muerte, resurrección, el juicio venidero y la vida eterna), que para el creyente se resume en que seremos librados de la ira venidera (1Tes.1:9). También deviene la consumación escatológica del gobierno de Dios, los tiempos de refrigerio prometidos a su pueblo y la restauración de todas las cosas (Hch.3:19-21). Y de manera fundamental, el día cuando todos los reinos del mundo habrán venido a ser de Dios y de su Cristo y el reinará por los siglos de los siglos (Ap. 11:15) y el hijo entregue el reino al Dios y Padre (1Co.15:24).
10. La parusía y la nueva creación.
El termino “parusía” es una expresión que se aplica, entre otras maneras no teológicas, a la venida de Estefanas (1Co.16:17), a la presencia corporal de Pablo (2Co.10:10) en relación a seres humanos. El término puede traducirse como presencia o venida. La parusía no es el evento decisivo, pero es la secuela inevitable del evento decisivo: la muerte y resurrección de Cristo (1Co.15:1-11). La parusía es el desemboque final (O. Cullmann: el día-D, y el día-V).
En cuanto a la venida de Jesucristo se haya en el contexto de la petición de la señal de su venida (Mt.24:3, 27, 37, 39). Los creyentes seremos presentados por Dios como trofeos de su gracia el día de Jesucristo (1Co.1:8). La resurrección de los santos ocurrirá dice Pablo en la parusía de Cristo (1Co.15:23). En Tesalonicenses se utiliza como termino teológico para hablar de la venida de Cristo (2:19; 3:13; 4:15; 2.Tes. 2:1,8). Curiosamente, el término se aplica falsificando la venida de Jesucristo al aplicarlo a la aparición del hombre de pecado (2Tes.2:9).
La creación que gime a una será liberada (Ro.8:21-22). En parte, ese proceso liberador incluye la liberación y adopción final de nuestro cuerpo (Ro.8:23). Por supuesto, la presencia majestuosa y glorificada de Jesucristo es la señal inequívoca de que Dios ha completado el proceso de “recreación”, “juicio” y depuración, en contra de los agentes que se oponen a su reino (Ap.20:11-15). La venida de Jesús como juez, rey y sacerdote suscita la transformación final de todas las cosas (2P.3:10-12). Después de ella solo se espera la irrupción de la nueva creación que, para Pedro, constituye la verdadera esperanza y motivación a la santidad entre su pueblo (2P.3:13-14). Juan se refiere a una nueva ciudad, una nueva Jerusalén (Ap. 21:9 ss), la cual esta en el marco de lo que describe como un cielo nuevo y una tierra nueva (Ap.21:1-4).
El término qahal del Antiguo Testamento se refiere al pueblo de Israel, solemnemente reunido delante de Dios. En esa congregación podía haber gentiles. Las provisiones para los extranjeros eran un mismo rito (Nm.9:14); y un mismo trato digno (Lv.19:33-34), pero la reserva de los judíos a proclamar su fe a otras naciones o a los gentiles, se deja ver en la historia de Jonás, el profeta renuente (Jo.1:1.16). Los prosélitos y extranjeros se acercaban a Israel como entidad nacional. Israel no buscaba o atraía a los gentiles como entidad evangelizadora. De modo que la asamblea de reunión en el A.T., no es exactamente lo mismo que la Iglesia neotestamentaria.
Algunas diferencias teológicas entre la qahal y la Iglesia son: 1) la venida del Espíritu Santo para inaugurar la Iglesia (Hch.2:1-4); 2) el fundamento en la muerte y resurrección de Jesucristo (Hch.2:22-36). 3) La preeminencia de Jesús exaltado como cabeza de la Iglesia (Ef.1:21-23). 4. La proclama apostólica de la cruz como mensaje central (1Co. 1:20:25; Ef.2:20).
La iglesia es una entidad espiritual que tiene a Jesús como cabeza (Ef.5:23,25,29, 32), como el sumo sacerdote de su salvación (He.4:14-5:10). De modo que las grandes obras de salvación llevada a cabo por Cristo, a favor de la humanidad (redención, reconciliación, propiciación, perdón, justificación), gozan de la aceptación de Dios porque la cruz, la muerte y la resurrección de Jesucristo han cumplido con la justicia de Dios.
La Iglesia no surge por mera combinación de hombres, no se forma de los individuos sino que existe antes de ellos (1Co.1:12-23). La iglesia es una creación “desde arriba” a la cual el individuo entra por la fe (1Co.12:13; Col.2:6-7). De modo que las congregaciones son la manifestación local de toda la Iglesia (“a las iglesias de Galacia” Gá.1:2).
Teológicamente, esto significa que la Iglesia viene de arriba; viene de Dios y no es una creación humana (Ef.1:3-14; 1Co.1:8-9). Ella es iglesia de Dios, cuerpo de Cristo y el campo de acción del Espíritu Santo (Ro.8:9-11). El factor decisivo no es la relación de unas personas que se reúnen por que comparten una fe común o desean vivir una determinado tipo de vida. La iglesia es una asociación de personas que, ante todo, se encuentran en una determinada relación con Cristo (Ef.2:1-10). Estas son las bases teológicas de la Iglesia.
2. La iglesia y el Reino de Dios
La Iglesia tiene su origen concreto, generalmente, fijado el día de pentecostés. Su existencia se deriva de los importantes eventos teológicos en los que esta fundada: 1) la venida del Espíritu Santo para inaugurar la Iglesia (Hch.2:1-4); 2) el fundamento en la muerte y resurrección de Jesucristo (Hch.2:22-36). 3) La preeminencia de Jesús exaltado como cabeza de la Iglesia (Ef.1:21-23). 4. La proclama apostólica de la cruz como mensaje central (1Co. 1:20:25; Ef.2:20).
El reino de Dios no es solo territorial como el de los reyes humanos, es su prerrogativa, su autoridad inigualable de gobernar de manera universal y eterna todas las cosas. Por eso, los hombres de fe reconocen que Dios reina y que su reino no tiene fin (Sal.22:28; 93:1; 103:9). De esa Iglesia Jesús es señor. Jesús se presentó con un mensaje profético: “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt.4:17).
Jesús explico al señor de lo superfluo, Pilato, que anterior y superior al reino terrenal estaba su reino “que no se origina en este mundo” (Prep. Gr. ek). Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). Su reino consiste en “justicia paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro.14:17) y Cristo “nos ha librado de la potestad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado hijo” (Col.1:13). Este fue ya el anuncio apostólico que inició con la proclamación del día de pentecostés (Hch.2:32-36).
¿Cuál es la relación entre la Iglesia y el reino? La postura más entusiasta dice que la iglesia y el reino son una y la misma cosa. Esta propuesta conduce a una suerte de teocracia moderna, a un derecho divino a gobernar el mundo, cuya aplicación es complicada. Como Jesús esta presente entre nosotros en forma espiritual, una persona visible querría nombrarse jefe de la teocracia hoy, algo similar a lo que ocurre en la Iglesia Católica. Esta es la implicación práctica de esta discusión.
La postura mas modesta dice que la Iglesia es una extensión del reino y, en parte, explica el reino, pero no agota todo lo que es el gobierno y prerrogativa de Dios de gobernar este mundo. Jesús esta lleno de gloria y poder pero la Iglesia institucional no siempre representa adecuadamente ese poder y esa gloria. Esto da cuenta correctamente de que hay en la iglesia acrecencias institucionales y doctrinales que no representan la verdad de Dios: el trigo y la zizaña (Mt.13:24-30).
Lo más que podemos decir es que sólo la iglesia en su forma espiritual, ahí en donde Jesús es plenamente señor, los creyentes plenamente se le sujetan, hay coincidencias mayores con el reino.
3. La naturaleza institucional de la iglesia
Hay diversas formas de Iglesia que se deducen de la variedad de usos de la palabra ekkesia en el Nuevo Testamento. Una de esas formas es la iglesia como institución.
La pregunta se ha debatido ya en torno a si existe una o varias eclesiologías en el Nuevo Testamento. Quienes usan el marco de las epístolas pastorales para hablar de un “catolicismo incipiente”, ven un proceso de institucionalización presente ya en el Nuevo Testamento. Mientras que el marco común menos institucional es precisamente el de la Iglesia casera.
Las Iglesias en casa son el eje de la fe en el Nuevo Testamento, pero no están libres del proceso de institucionalización. Pablo saluda a la Iglesia de la casa de Priscila y Aquila (Ro.16:3-5). También se refiere a “la Iglesia que está en tu casa”, cuando escribe a Filemón (Flm 2). Al cerrar el libro de los Hechos, Pablo mismo queda en una casa, en prisión domiciliaria (Hch.28:42). Aprovechando la dinámica de la casa, Pablo dice que hay cristianos aún en la casa del César en Roma. “Los de la casa de César os saludan” (Fil.4:22). Estas expresiones sencillas de iglesia pudieron hacerse más formales e institucionalizarse según sus circunstancias.
En el siglo XXI, esta forma de expresar la Iglesia insiste en un templo o lugar de reunión; en una doctrina o declaración de fe; en una estructura gobernante administrativa; en una historia de su fundación, con actores y situaciones que acentúan la actividad humana en la creación de la iglesia.
La iglesia institucional se caracteriza por colocar como factor decisivo la relación de unas personas que se reúnen por que comparten una fe común o desean vivir una determinado tipo de vida religiosa. En el nuevo testamento, la expresión institucional mas simple se ve en las iglesias caseras, que se reúnen todos los días, sujetas a una hora de reunión “y todos los días en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” (Hch.5:40). Pablo, hablando sobre la ofrenda, dice que ese día era el primer día de la semana (1Co.16:2).
Los Reformadores reconocen que las iglesias tienen una expresión institucional, pero insistieron que la Iglesia-institución debe precisamente estar “Semper Reformanda”. Eso significa, no permitir que sus reglas y sus tradiciones invaliden la Palabra de Dios.
4. Formas de la iglesia
Hay diversas formas de Iglesia que se deducen de la variedad de usos de la palabra ekkesia en el Nuevo Testamento. Entre los 114 usos del término, los usos teológicamente, mas significativos son:
La iglesia local. El Nuevo Testamento reconoce iglesias locales como las iglesias caseras: la Iglesia de la casa de Priscila y Aquila (Ro.16:3-5); la de la casa de Filemón (Flm 2). la casa de la prisión domiciliaria (Hch.28:42); la casa del César en Roma (Fil.4:22).
Iglesia regional. También hay iglesias regionales: Pablo dirige una carta a un grupo de Iglesia, probablemente al sur de Galacia y les escribe corporativamente dirigiéndose “a las iglesias de Galacia” (Gá.1:2) o a las iglesias de judea (Gá.1.22).
La Iglesia Universal. El sentido físico de la asamblea pasa a otro plano para designar la unidad espiritual de todos los creyentes en Cristo. Recae el énfasis en aquellos que conjuntamente constituyen la asamblea, como los creyentes en la dispersión (Hch.8:1-3). Sin estructura visible, esta expresión de la iglesia se haya unida por el Espíritu de Cristo (Ef.4:4). Se ve especialmente en aquellos pasajes que hablan de Cristo como cabeza de la Iglesia (Ef.1:22; 5:21-33; Col.1:18). A esta expresión se le llama la “iglesia invisible”, pero el NT no se refiere a la iglesia con ese término.
Asamblea “secular”. Este uso resulta interesante por que el termino ekkesía se aplica a una asamblea no cristiana. Primero al designar a la turba enardecida en Hechos 19:32,41. El segundo uso es la cita de la LXX en Hechos 7:28 que describe a la asamblea de Israel en el desierto y en Hebreos 2:12, que se refiere a la asamblea que adora en el A. T. citando de la LXX Salmo 22:22.
5. La iglesia como comunidad del Espíritu y del Reino de Dios
Si en el Antiguo Testamento la relación entre Yahweh e Israel era orgánica y más evidente, la relación con el Espíritu parecía más episódica. Sin embargo, el anticipo de la relación entre la Iglesia como comunidad y el Espíritu Santo, debe empezar a buscarse, precisamente, en el Antiguo Testamento. De hecho los valores y la ética del reino de Dios, vigentes en ambos testamentos, sólo pueden explicarse por la presencia del Espíritu. Es el espíritu quien expresa la sabiduría y poder de Dios en una comunidad especial en la que Dios reina. La obra del Espíritu, constituye el epicentro del reino de Dios en Israel y luego en la Iglesia.
En el Antiguo Testamento, los hombres de fe reconocen que Dios reina y que su reino no tiene fin (Sal.22:28; 93:1; 103:9), indudablemente, un reconocimiento que viene de la obra del Espíritu. De esa cuenta que la espiritualidad de los santos en Israel debe entenderse como una espiritualidad fundada en el aliento del Espíritu (Gn.6:9; 1R.15:3; Ez. 37:9,14; Is.44:3 cp. Jn.3:3,5,7). Los creyentes aun en Israel, no viven su espiritualidad en la fuerza de la carne. Por consiguiente, la capacitación para obras oficiales en las que se usa la expresión “Vino el Espíritu de Jehová sobre…” para dar sabiduría (Ex.31:3; 35:31) o sobre los jueces para darles liderazgo especial (Ju.3:10; 6:34, 13:25) nos recuerda la capacitación que luego vemos desplegada en el Nuevo Testamento para servir a la Iglesia.
Al llegar al libro de los Hechos, es claro que esta nueva era que arranca es la era del Espíritu. A “los hechos de los apóstoles”, se les puede llamar mejor los hechos del Espíritu Santo. La Iglesia empieza con la venida del Espíritu Santo para inaugurar una asamblea diferente (Hch.2:1-4); la Iglesia es el campo de acción del Espíritu Santo (Ro.8:9-11; 1Co.3:16). El crecimiento de la Iglesia se debe a la dirección con que el Espíritu conduce la obra misionera (Hch.16:7). El Espíritu enfoca la atención de los creyentes en quienes deben oír el evangelio (Hch.8:29).
A la vida de la Iglesia, Pablo le llama el régimen nuevo del Espíritu (Ro.7:6); por eso los creyentes han de ocuparse de las cosas del Espíritu, que producen vida y paz (Ro.8:6); y sólo por su auxilio constante puede el creyente hacer morir las obras de la carne (Ro.8:13). El provee el andar nuevo al creyente (Gá.5:16) y el racimo de fruto que se espera de cada quien (Gá.5:18-21). En esta nueva vida del Espíritu, el control constante del Espíritu es el aspecto central en la espiritualidad neotestamentaria (Ef.5:18).
Además, el Espíritu es quien capacita con sus “dones” a los creyentes para el servicio (1 Co.12-14). Esta vitalidad del Espíritu es la que se manifiesta en la vitalidad del reino de Dios. Por eso, la extensión de los valores, de la ética y de la obra de Dios en el mundo, va ligada al ministerio del Espíritu Santo.
6. La naturaleza escatológica de la iglesia
En la escatología, la Iglesia es una comunidad que construye para el futuro. Sus móviles edifican sobre el fundamento de Jesucristo para evidenciar la calidad de su obra en el futuro (1Co.3:11-13). La Iglesia trabaja constante en la esperanza que tiene en Jesucristo (1Tes.1:3). El contenido de esa esperanza es que Jesucristo libra a la Iglesia de la ira venidera (1Tes.1:9).
Por eso la iglesia guarda el corazón en santidad irreprensible delante de Dios para la venida de nuestro señor Jesucristo (1Tes.3:13). Eso no justifica ni la pereza ni el abandono de las responsabilidades cotidianas (2Tes.2:1-2). De modo que es necesario que la Iglesia no se deje de engañar, confundiendo la inminencia (su venida en cualquier momento) por inmediatez (su venida ahora).
La esperanza bienaventurada (Tit.2:13) en la venida del señor no ocurrirá dice Pablo, sin que antes se manifieste la apostasía (2Tes.2:3). Ese hombre de pecado que se opone a Dios, toma el lugar de culto que en el templo corresponde a Dios (2Tes.3:4). Ahora hay quien lo restringe (2Tes.3:7), pero ya esta en acción el misterio de la iniquidad, centrado en el hombre “anomos” o el “sin ley” (2Tes.3:8). Este poder engañador hace señales que tienen en si mismas el castigo a la incredulidad (2Tes.3:9-13). De modo que la Iglesia debe cuidar no ser engañada.
La esperanza de la Iglesia se centra en Jesucristo y en la vida eterna que el nos prometió (Ti.1:3). Jesucristo inauguró una nueva era en la que su reino se manifiesta en la Iglesia (1Tes.2:12), para superar este presente siglo malo (Gá.1:4), dejando una reserva de futuro o esperanza para una plenificación de la promesa o cumplimiento escatológico, cuando el hijo entregue el reino al Dios y Padre (1Co.15:24).
7. La tensión entre el ya realizado y el no consumado del Reino de Dios
La expresión presente del reino de Dios es el señorío de Jesucristo. Jesús explico a Pilato que su reino “no se origina en este mundo” (Prep. Gr. ek). Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). Su reino consiste en “justicia paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro.14:17) y Cristo “nos ha librado de la potestad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado hijo” (Col.1:13). Este aspecto ya consumado o realizado del reino fue lo que Pedro anuncio el día pentecostés, la primera proclamación apostólica que anuncia el ya del reino (Hch.2:32-36). De modo que el ya de ese período se inició con la venida de Cristo el Mesías, pero espera un cumplimiento posterior en incluye a su segunda venida (Hch.3:19-21).
Hay, pues, un aspecto futuro, que espera aun su consumación. Ya desde el A. T. queda en el horizonte profético un rey que devolverá a Israel su correcta relación con Dios (Is.11:1-5; 9:1-7). Un descendiente de David que será rey (Ez.37:24-28). El Nuevo Testamento habla del día cuando todos los reinos del mundo habrán venido a ser de Dios y de su Cristo y el reinará por los siglos de los siglos (Ap. 11:15).
El autor a los Hebreos dice “pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas”, pero le vemos glorificado (He.2:8). Juan lo dice también “aun no se ha manifestado lo que hemos de ser”, pero cuando el se manifieste seremos semejantes a él, lo cual es una esperanza purificadora (1Jn.3:2-3). Se trata de una reserva de futuro o esperanza de una plenificación de la promesa o cumplimiento escatológico final, cuando el hijo entregue el reino al Dios y Padre (1Co.15:24).
8. Los grandes temas escatológicos del Antiguo y del Nuevo Testamento
El concepto “escatología” en el AT se entiende como la traducción de los LXX “en los postreros días” (Gn. 49:1; Nm.24:14; Ez.38:16). El hecho de que estos “postreros días”, generalmente, se refieran a David (Nm.24:17), o a la promesa de salvación que viene con el (Joel 2:28), parece sugerir como seguro identificar el horizonte salvífico con la idea escatológica. Dos ideas aparecen en Joel, el día del señor como un día de intervención divina y la venida del Espíritu Santo.
La realización escatológica del Antiguo Testamento incluyen una creación que es el ámbito de la salvación de Dios (Gn.1:29-2:3; 2:8-9; 18-19; 3:8-9; 24). Acerca de esa salvación se haya la promesa hecha a Abraham según la cual recibiría una tierra, una descendencia y una misión (Gn.12:1-3; 15:5-7; 17:5-8). El tema de la tierra se cumple en parte con la entrada en la tierra prometida (Josué). El tema de la descendencia se cumple en parte con su simiente (Gn.21:1-7) y con la Simiente por excelencia que es Cristo (Gá.3:16). El tema de la misión es la extensión del reino de Dios en palabra y obra, a partir del evangelio de Jesucristo (Gn.12:2).
Una de las afirmaciones escatológicas centrales del AT es la venida de un redentor (Gn.3:15; 49:10), que cumple el papel de profeta (Dt.18:15-22), sacerdote (Sal.110:4; Is.53:1-12) y de rey-juez (Ez.37:24-28; cf. Sal.2; 110:1-7). En último lugar, el sistema sacrificial prefigura a Jesucristo en quien finalmente se cumplen las demandas de la justicia de Dios (Ro.3:21-26).
Isaías pone de manifiesto “una buena nueva” que proclama la anunciadora de Sion (Is.52:7-10). Esa buena nueva incluye la venida del mesías y un amplio derramamiento del Espíritu (Ez.37:9,14; Is.44:3). Israel será salvo y será agente redentor en manos de Dios (Is.52:13-15). Según Ezequiel 36, Israel tendrá un renacer caracterizado por volver de las naciones, ser limpiados, tener un corazón nuevo, por habitar en la tierra y ser guardados de todas sus inmundicias (Ez.36:24-30), especialmente, por tener dentro el Espíritu de Dios (Ez.36:27).
En torno a la obediencia del pueblo, hay también una promesa de cumplimiento de la ley que será más plena. Se trata de un nuevo pacto por el que Dios pondrá su ley en la mente y corazón de Israel (Jer.31:33). Y no será necesario que nadie enseñe a su hermano por que todos le conocerán (Jer.31:34). Por ejemplo, el fracaso en el cumplimiento del Jubileo que Israel no practicaba (Jer.34:8-22), según Isaías 61:1-3, se cumplirá cuando el período mesiánico traiga su plena realización. Este jubileo mesiánico tiene su cumplimiento en parte en el ministerio de Jesús (Lc.4:16-20) y de la Iglesia (Hch.2:1-4; 32-36; y 4:11-12), de modo que el ya de ese período se inició con la venida de Cristo el Mesías, pero espera un cumplimiento posterior en su venida (Hch.3:19-21).
En cuanto a los temas escatológicos del Nuevo Testamento, la segunda venida de Jesucristo es el aspecto escatológico central del Nuevo Testamento. La esperanza bienaventurada (Tit.2:13) en la venida del señor no ocurrirá dice Pablo, sin que antes se manifieste la apostasía (2Tes.2:3). Ese hombre de pecado que se opone a Dios, toma el lugar de culto que en el templo corresponde a Dios (2Tes.3:4). Ahora hay quien lo restringe (2Tes.3:7), pero ya esta en acción el misterio de la iniquidad, centrado en el hombre “anomos” o el “sin ley” (2Tes.3:8). Este poder engañador hace señales que tienen en si mismas el castigo a la incredulidad (2Tes.3:9-13). De modo que la Iglesia debe cuidar no ser engañada (cf.1 Jn.2.18).
Pablo se ve así mismo y a sus lectores como aquellos sobre quienes ha venido el final de los tiempos (1Co.10:11). Cristo, según el autor a los hebreos, apareció al fin de la edad (He.9:26). Pero cuando cuando los judíos preguntan por la restauración del reino, Jesus responde hablando de la venida del Espíritu Santo, cuando los postreros días se hacen presentes con el gobierno del mesías (Hch.2:1-4; 32-36; y 4:11-12), pero los tiempos de refrigerio vendrán después, cuando el venga otra vez (Hch.3:19-21, esp. 20).
En distintas etapas del desarrollo del NT., aparecen como futuras cosas que luego tienen cumplimiento: la fundación de la Iglesia se coloca como algo futuro (Mt.16:18). También la venida del Espíritu es futura en días de Jesús (Jn.16:12-15). La muerte de Jesús es también anunciada y futura en una etapa de la vida de Jesús (Mt.17:22-23), así mismo, la resurrección el juicio y la vida eterna. Pero de nuevo, es el retorno de Cristo, el próximo gran evento en el desarrollo del plan de Dios (Hch.1:11).
9. La resurrección de Jesús y la escatología bíblica
Hay aun en el AT testimonio de que los sufrimientos del mesías no terminarían con su vida. Por eso es que tras sufrir cruentamente (Is.53:1-12), el mesías reina (Ez.37:24-28; cf. Sal.2; 110:1-7) y redime (Is.61:1-3).
Sin embargo, es en el NT en donde se desarrolla con más amplitud sobre la resurrección del mesías. Primero como suceso histórico (Mt.28:1-10; Mr.16:1-8; Lc.24:1-12; Jn.20:1-10). Pero también como suceso teológico. Pablo dice que Jesús murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras (1Co.15:3) y que fue sepultado y resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras (1Co.15:4). El centro de la resurrección de Jesús es que ella constituye la validación por parte de Dios, que el sacrificio presentado por Jesús, fue aceptado por Dios (1Co.15:12-19; 24-28).
La exaltación del mesías triunfante es lo que hace segura la esperanza personal del creyente. El pasaje de exaltación cristológica solo puede aplicarse al mesías resucitado (Fil.2:9-11). Describe precisamente la condición de Jesús quien ha superado la muerte y por ello: 1. Es exaltado hasta lo sumo 2. Tiene un nombre que es sobre todo nombre 3. En el nombre de Jesús se dobla toda rodilla 4. Toda lengua confiesa que Jesucristo es el señor.
De este hecho deviene la escatología personal (muerte, resurrección, el juicio venidero y la vida eterna), que para el creyente se resume en que seremos librados de la ira venidera (1Tes.1:9). También deviene la consumación escatológica del gobierno de Dios, los tiempos de refrigerio prometidos a su pueblo y la restauración de todas las cosas (Hch.3:19-21). Y de manera fundamental, el día cuando todos los reinos del mundo habrán venido a ser de Dios y de su Cristo y el reinará por los siglos de los siglos (Ap. 11:15) y el hijo entregue el reino al Dios y Padre (1Co.15:24).
10. La parusía y la nueva creación.
El termino “parusía” es una expresión que se aplica, entre otras maneras no teológicas, a la venida de Estefanas (1Co.16:17), a la presencia corporal de Pablo (2Co.10:10) en relación a seres humanos. El término puede traducirse como presencia o venida. La parusía no es el evento decisivo, pero es la secuela inevitable del evento decisivo: la muerte y resurrección de Cristo (1Co.15:1-11). La parusía es el desemboque final (O. Cullmann: el día-D, y el día-V).
En cuanto a la venida de Jesucristo se haya en el contexto de la petición de la señal de su venida (Mt.24:3, 27, 37, 39). Los creyentes seremos presentados por Dios como trofeos de su gracia el día de Jesucristo (1Co.1:8). La resurrección de los santos ocurrirá dice Pablo en la parusía de Cristo (1Co.15:23). En Tesalonicenses se utiliza como termino teológico para hablar de la venida de Cristo (2:19; 3:13; 4:15; 2.Tes. 2:1,8). Curiosamente, el término se aplica falsificando la venida de Jesucristo al aplicarlo a la aparición del hombre de pecado (2Tes.2:9).
La creación que gime a una será liberada (Ro.8:21-22). En parte, ese proceso liberador incluye la liberación y adopción final de nuestro cuerpo (Ro.8:23). Por supuesto, la presencia majestuosa y glorificada de Jesucristo es la señal inequívoca de que Dios ha completado el proceso de “recreación”, “juicio” y depuración, en contra de los agentes que se oponen a su reino (Ap.20:11-15). La venida de Jesús como juez, rey y sacerdote suscita la transformación final de todas las cosas (2P.3:10-12). Después de ella solo se espera la irrupción de la nueva creación que, para Pedro, constituye la verdadera esperanza y motivación a la santidad entre su pueblo (2P.3:13-14). Juan se refiere a una nueva ciudad, una nueva Jerusalén (Ap. 21:9 ss), la cual esta en el marco de lo que describe como un cielo nuevo y una tierra nueva (Ap.21:1-4).
04. ÁREA de teología e historia general de la iglesia I
1. Origen y desarrollo de la iglesia en el Nuevo Testamento
En el libro de los Hechos, es claro que esta nueva era que arranca es la era del Espíritu. A “los hechos de los apóstoles”, se les puede llamar mejor los hechos del Espíritu Santo. La Iglesia empieza con la venida del Espíritu Santo para inaugurar una asamblea diferente a la qahal judía (Hch.2:1-4). Una comunidad inclusiva, espiritual, responsable y en abierta contracultura al mundo greco romano.
En cuanto al desarrollo geográfico sigue el patrón anunciado por Jesús: Jerusalen, toda Judea, Samaria y hasta lo ultimo de la tierra (Hch.1:8). En cuanto al centro misionero su punto de partida es la Iglesia de Antioquia desde la cual salen los diversos viajes misioneros de Pablo y Bernabé con Juan Marcos, Pablo y Silas (Hch.13:1-3; 14:36; 18:22).
Teológicamente hablando, la primera disputa grande consiste en definir que hacer con la vigencia de la ley entre los gentiles (Hch. 15:1-35). Las cartas de Pablo son el mejor desarrollo doctrinal de la Iglesia (temas como la justificación, la libertad cristiana, el rechazo al desafio judaizador, rechazo a la ideología judaista, y la defensa de su autoridad apostólica son, entre otros los grandes temas del desarrollo teológico del Nuevo Testamento).
En cuanto a los personajes centrales de la Misión, son Pedro quien da la bienvenida a cada grupo impartiendo el E.S., (Hch.2:1-4 a los judíos; 8:4ss a los samaritanos; 10:1ss, 9ss, 17ss, 24ss, 30ss, 34ss a los gentiles). También Pablo es importante, pues es el apóstol de los gentiles que dedica a ellos sus cartas y reinterpreta para ellos la ley, recuperando el espíritu de la ley para los gentiles. De los otros apostoles, aparte de Santiago, Hechos dice poco, pero presenta a Bernabé, Silas, Juan Marcos y Lucas mismo, que en partes del relato se incluye en los viajes misioneros (Hch.20:5, 13; 21:1ss; 27- 28).
En cuanto al territorio, la Iglesia se extiende barriendo de oriente a occidente, pasando primero por Jerusalén, Samaria y toda Judea; luego por Asia Menor, después, entrando por Macedonia, a Europa y finalmente, sin reportarse en Hechos, la tradición española asegura que Pablo llegó a España. (Hch.13:1-3; 14:36; 18:22).
2. Panorama cronológico de la historia de la iglesia
1. Primeros 100 años
A. Cerca del 6 al 3 A. C. Nacimiento de Cristo
B. De 6 A. C. – 29 D. C. Vida y ministerio de Jesús
C. En 33 D. C. Conversión de Pablo
A. De 33-49 D. C.
a. Expansión del Evangelio;
b. Concilio en Jerusalén
B. De 49-60 D. C.
a. Viajes misioneros de Pablo;
b. Evangelio llega a Roma
c. Crecimiento de la Iglesia gentil
d. Primer encarcelamiento de Pablo.
C. De 60-100 D. C.
a. Consolidación del evangelio
b. Segundo encarcelamiento de Pablo
c. Destrucción de Jerusalén
d. Juan en Patmos
2. Años 100 - 500
A.Conversión de Constantino 311
B. Concilio de Nicea 325
C. Vida de Agustin de Hipona 350-410
D.Concilio de Efeso 431
E. Concilio de Calcedonia 451
F. Concilio de Constantinopla 481
G.Caída de Roma 480
3. Años 500-1000
A.Benito de Nuzia, funda movimiento monástico 500
B. “Papado” de Gregorio el grande 540-604
C. Controversias iconoclasta y filioque (oriente/occidente)
D.León III coronó a Carlo Magno emperador romano 800
4. Años 1000-1500
A. Bula que excomulga en Santa Sofia al patriarca 1054
B. Hildebrando (Gregorio VII) nombrado Papa 1075-1083
C. Las cruzadas para recuperar el santo sepulcro 1095
D. Averroes introduce a Aristóteles en la universidad de parís
E. Vida de Tomas de Aquino 1224-1274
F. Avignon y cautividad babilónica (Francia) 1305-1377
G. Cisma Papal cardenales de Francia e Italia (1378-1417)
H. Críticos del tomismo: Duns Scotus y Guillermo de Ockam
I. Intentos de Reforma: el misticismo, Valdenses; Wiclife; XIV
J. Invención de la imprenta por Gutemberg 1440
K. Descrubrimiento de America 1492
L. Nacimiento de Lutero 1483
5. Años 1500-2000
A. Lutero clava las 95 Tesis 31/10/1517
B. Enfrentamiento con Carlos V 1521
C. Paz de Ausburgo 1555
D. Edicto de Nantes 1598
E. Paz de Westfalia 1648
F. Copernico; Descartes; Spinoza; Hegel
G. Independencia de Norteamerica 1776
H. Revolucion Francesa 1786
I. Feuerbach; Marx; Nieztche y Freud
J. Concilio Vaticano I 1870
K. Vida de Karl Barth 1886-1968
L. Concilio Vaticano II
M. Teología de la Liberación (CELAM I,1968; G. Gutierrez, T. L. 1971)
3. Evolución de la iglesia en los primeros cinco siglos: eventos y personajes claves de la iglesia primitiva. El desarrollo teológico durante este periodo
1. Primeros 100 años
A. Cerca del 6 al 3 A. C. Nacimiento de Cristo
B. De 6 A. C. – 29 D. C. Vida y ministerio de Jesús
C. En 33 D. C. Conversión de Pablo
D.De 33-49 D. C.
1. Expansión del Evangelio;
2. Concilio en Jerusalén
E. De 49-60 D. C.
a. Viajes misioneros de Pablo
b. Evangelio llega a Roma
c. Crecimiento de la Iglesia gentil
d. Primer encarcelamiento de Pablo.
F. De 60-100 D. C.
1. Consolidación del evangelio
2. Segundo encarcelamiento de Pablo
3. Destrucción de Jerusalén
4. Juan en Patmos
G. La teología paulina en general, elabora temas como la justificación por la fe, la libertad cristiana, el rechazo al desafio judaizador (Gálatas), rechazo a la ideología judaista (Colosenses), y la defensa de su autoridad apostólica (2 Corintios), la unidad de judíos y gentiles en un solo cuerpo (Efesios) son, entre otros los grandes temas teológicos del Nuevo Testamento.
H. Aparece el docetismo. Creen los docetistas que Jesús es una apariencia y esto niega la realidad de su carne subrayando la realidad de su divinidad. Juan condena esta idea en su primera carta.
2. Años 100 - 500
A. Conversión de Constantino, 311
B. Aparece el Arrianismo: La enseñanza de Arrio, presbítero de Alejandría, que negaba la eternidad de Cristo, afirmando que había sido creado por el Padre. Esta enseñanza fue condenada por el concilio de Nicea en 325.
C. Concilio de Nicea, 325
D. Vida de Agustin de Hipona, 350-410
Teólogo cuya influencia se proyecto por los próximos 1000 años con una síntesis entre neoplatonismo y cristianismo. Vincula teológicamente a la teología de Pablo con la Reforma Protestante.
E. Concilio de Efeso, 431
F. Aparece el nestorianismo: Enseñanza de Nestorio (451) que reconocía las dos naturalezas, divina y humana, de Cristo, pero negaba la unión de ambas lo cual resultaba en que Cristo era dos personas. Condenado en el Concilio de Efeso en 431.
G. Concilio de Calcedonia, 451
H. Concilio que fija la posición sobre la unión hipostática (las dos naturalezas en en Cristo) afirmando que las dos naturalezas de Jesús coexisten sin mezclarse, ni confundirse ni sustituirse.
I. Aparece el eutiquianismo: Enseñanza de Eutico (378-454), según la cual Cristo tenia una sola naturaleza, que no era ni totalmente humana ni totalmente divina. Fue condenado en el Concilio de Calcedonia en 451. Su enseñanza siguió en la Iglesia cóptica (Egipto).
J. Concilio de Constantinopla, 481
K. Aparece el apolinarismo: Alrededor de 310, enseñó la deidad de Cristo, pero negó la humanidad de Cristo, indicando que Jesús tenía un cuerpo y alma humanos pero un espíritu divino. Fue condenado en el Concilio de Constantinopla en 481.
L. Otros teólogos importantes de esta época son Tertuliano (Cartago: ley), Origenes (Alejandría: verdad), e Irineo (Lyon y Antioquia: historia).
M. Caida de Roma en manos de los Bárbaros, 480
4. La iglesia medieval y sus instituciones: eventos y personajes claves de la iglesia medieval. El desarrollo teológico de la iglesia durante este periodo
1. Años 500-1000
A. Benito de Nuzia, funda movimiento monástico, 500
B. Justiniano es emperador de Roma desde Constantinopla, 529
C. “Papado” de Gregorio el grande 540-604 (ICR se formaliza)
D. Controversias iconoclasta y filioque (dividen oriente/occidente)
E. León III coronó a Carlo Magno primer emperador romano, 800
F. La influencia de Agustin de Hipona. Sobrevive y se proyectó por los próximos 1000 años con una síntesis entre neoplatonismo y cristianismo
2. Años 1000-1500
A. Humberto da Silva entrega Bula que excomulga en Santa Sofia al patriarca de Constantinopla,1054
B. Hildebrando (Gregorio VII) nombrado Papa 1075-1083
1. Promueve grandes reformas en el derecho romano
2. El Papa asegura su posición de juez y parte
C. Las cruzadas para recuperar el santo sepulcro se inician (Urbano II) en Concilio de Clermont, Francia,1095
D. Averroes introduce a Aristóteles en la universidad de París
E. Vida de Tomas de Aquino 1224-1274;
1. Escribe la Summa Theologica y Summa Contra Gentiles
2. Consolida la visión escolástica: edificio de las dos plantas
La influencia de Tomas de Aquino. Sobrevive por un par de siglos y resucita con fuerza con el Concilio Vaticano I, 1870.
F. Avignon y cautividad babilónica (Francia) 1305-1377
G. Cisma Papal cardenales de Francia e Italia (1378-1417)
H. Críticos del escolasticismo: Duns Scotus y Guillermo de Ockam
I. Intentos de Reforma: el misticismo, Valdenses; Wiclife; XIV
J. Invención de la imprenta por Gutemberg en 1440
K. Descubrimiento de América 1492
L. Nacimiento de Lutero 1483
La influencia de los Reformadores. Con las consignas de Sola Scriptura, Sola Fide, Solo Christo y Sola Gratia, los Reformadores rechazan las indulgencias y la versión sacramental de la salvación; refutan la libertad de la voluntad y la bondad del intelecto en el ser humano. Ciertamente el ser humano no es tan perverso como podría ser, pero nada de lo que haga puede recomendarlo delante de Dios para los fines de la salvación, aparte de la gracia de Dios.
5. La iglesia moderna y contemporánea: la reforma y la post-reforma europea. EL nacimiento de las misiones en Europa y EUA.
La Reforma y el auge misionero
EUROPA
1. Reforma en Alemania
A.Lutero clava las 95 Tesis 31/10/1517
B. Enfrentamiento con Carlos V 1521
C. Muerte de Lutero 1546
D.Paz de Ausburgo 1555: cuios regios eios religio
2. Reforma en Francia: Edicto de Nantes 1598: libertad religiosa para los franceses
3. Paz de Westfalia 1648: Libertad religiosa para Europa
4. La reforma en Suiza Ulrico Zuinglio (1484-1531)
5. Reforma en Ginebra 1536 Juan Calvino (1509-1564)
6. Reforma anglicana: Enrique VIII; (1497-1547) Ref. católica
A. Gobierno puritano 1649-1660
B. Restauración Católica y rechazo al puritanismo 1660-1685
7. La influencia de los Reformadores. Con las consignas de Sola Scriptura, Sola Fide, Solo Christo y Sola Gratia, los Reformadores rechazan las indulgencias y la versión sacramental de la salvación; refutan la libertad de la voluntad y la bondad del intelecto en el ser humano. Ciertamente el ser humano no es tan perverso como podría ser, pero nada de lo que haga puede recomendarlo delante de Dios para los fines de la salvación, aparte de la gracia de Dios.
8. Revolución Francesa 1786: nuevo orden; imperio de la razón; Ilustración
9. Suspicacia de la religión Copérnico; Descartes; Spinoza; Hegel
10. Simientes del ateísmo moderno: Feuerbach; Marx; Nieztche y Freud
AMERICA
11. Protestantismo y misiones en Estados Unidos
A. Primeras colonias protestantes en America1585; Jamestwon-1607
B. El Mayflower llega a Nueva Inglaterra en 1620
C. Primeros avivamientos 1735-1745 Jonathan Edwards
D. Independencia de Norteamerica 1776: la religión congregacionalista
E. Segundo avivamiento 1821 ss Charles Finney
F. La Guerra Civil 1861-1865
G. Raices del Bible Belt: adaptación y apertura a diversos grupos 1770-1830
Tras la guerra civil se cristalizó en expresión conservadora social e itelectualmente.
H. Las Denominacion Históricas: tienen raíces en la reforma
(Anglicanos, Presbiterianos, Metodistas, Luteranos)
I. Las Denominaciones recientes: surgen en norteamerica antes de la guerra civil
(Bautistas, Nazarenos, Episcopales, luego dividos en Norte y sur por la guerra)
J. Las Misiones de Fe: posteriores a la guerra civil en EEUU
(Centroamericana, Latinoamericana, Grupos paraeclesiasticos)
K. Charles Parham (1900) inicia en Topeka Kansas movimiento pentecostal moderno
6. Origen y desarrollo del Cristianismo en las Américas: eventos e instituciones claves. La iglesia católica y protestante Latinoamericana en el siglo XX y XXI.
1. Años 1500-1700 en Norteamérica
A.Primeras colonias en América 1585; Jamestwon 1607 (desconocidas).
B. El Mayflower llega a Nueva Inglaterra en 1620
C. Primeros avivamientos 1735-1745 Jonathan Edwards
D.Independencia de Norteamerica 1776: la religión se hace congregacionalista
E. Segundo avivamiento 1821ss Charles Finney
F. La Guerra Civil 1861-1865 divide al país ya su religión en norte y sur
G.Raíces del Bible Belt: adaptación y apertura a diversos grupos 1770-1830. Tras la guerra civil, el sur se cristalizó en expresión conservadoras social, intelectualmente y religiosamente.
II. Años 1800-2010 en Norteamérica
A. La Nación tiene de fondo el Scotish Common Sense, una filosofía practica, de origen reformado escoses, que aplica la ilustración y el racionalismo a América, y busca construir el proyecto político social para el nuevo mundo.
B. Las Denominación Históricas: tienen raíces en la reforma
(Anglicanos, Presbiterianos, Metodistas, Luteranos)
C. Las Denominaciones recientes: surgen en Norteamérica antes de la guerra civil
(Bautistas, Nazarenos, Episcopales, luego divididos en Norte y sur por la guerra)
D. Las Misiones de Fe: son posteriores a la guerra civil en EEUU
(Centroamericana, Latinoamericana, Grupos paraeclesiasticos)
E. Charles Parham (1900) inicia en Topeka Kansas movimiento pentecostal moderno
F. Irrupción de los medios de comunicación en la evangelización
G. Surgimiento de la Iglesia electrónica
H. Introducción del movimiento carismático en Norteamérica
I. Campañas evangelisticas masivas presenciales y satelitales
III. Año 1500-1700 en Centro y sudamérica
A.Descubrimiento de América, 1492
B. Fundación de virreinatos: Nueva España (1535), Peru (1542), Nueva Granada 1717, Buenos Aires 1776.
1. El de Nueva España incluía, Norteamérica, Centroamérica, Asia y Oceanía
2. Antonio de Mendoza, 1er virrey, 1535.
3. El virreinato fue un importante punto de occidentalización de las Américas por traer instituciones como: la universidad, el derecho positivo, la Iglesia y actitudes y posturas reales.
C. Las Reformas Borbónicas 1779, intentan construir Estados con carácter administrativo (impuestos, seguridad, gobiernos locales, fuerzas armadas)
D.Revolución Francesa 1786: nuevo orden; imperio de la razón; Ilustración
E. La idea de la independencia reaparece con Independencia de EEUU, 1776
F. Reacción de elites criollas contra las reformas borbónicas
G.Intentos de colonias europeas: alemanes e ingleses.
IV. Años 1800-2010 en Centro y Sudamérica
A. Independencias 1810-1820
B. El virreinato se desintegro cuando España misma buscaba sacudirse la invasión francesa, gobernados por José Napoleón, hermanos del emperador.
C. Sobreviven, en las naciones iberoamericanas, actitudes como la psicología de la venganza a favor de Francia y en contra de lo español.
D. Hegel; Feuerbach, Marx; A. Comte. Abolición de la Teología y descredito de la filosofía en la universidad Iberoamérica.
E. Irrupción del protestantismo 1850-1900
F. Concilio Vaticano I 1870: neotomismo e la infalibilidad papal
G. Conservadurismo de los liberales 1870-1950
H. Fin de los concordatos entre la Iglesia y el Estado 1870-1950
I. Radicalización de los intelectuales hacia la izquierda (Guerra Fría)
J. Creación del Concilio Mundial de Iglesias, Ginebra, 1948
K. Denominaciones históricas abrazan causas radicales (política y teológicamente).
L. Creación de ISAL 1960-1970
M. Concilio Vaticano II: apertura y busca de la tercera vía en Europa
N. CELAM I,1968, establece como viable la categoría liberación
O. Teología de la Liberación, G. Gutiérrez, 1971
P. Surgimiento de la Iglesia electrónica
Q. Cristalización de las unidades homogéneas en grupos de iglecrecimiento
R. Plena irrupción del mercadeo y la motivación en la Iglesia
S. Movimiento apostólico y profético.
En el libro de los Hechos, es claro que esta nueva era que arranca es la era del Espíritu. A “los hechos de los apóstoles”, se les puede llamar mejor los hechos del Espíritu Santo. La Iglesia empieza con la venida del Espíritu Santo para inaugurar una asamblea diferente a la qahal judía (Hch.2:1-4). Una comunidad inclusiva, espiritual, responsable y en abierta contracultura al mundo greco romano.
En cuanto al desarrollo geográfico sigue el patrón anunciado por Jesús: Jerusalen, toda Judea, Samaria y hasta lo ultimo de la tierra (Hch.1:8). En cuanto al centro misionero su punto de partida es la Iglesia de Antioquia desde la cual salen los diversos viajes misioneros de Pablo y Bernabé con Juan Marcos, Pablo y Silas (Hch.13:1-3; 14:36; 18:22).
Teológicamente hablando, la primera disputa grande consiste en definir que hacer con la vigencia de la ley entre los gentiles (Hch. 15:1-35). Las cartas de Pablo son el mejor desarrollo doctrinal de la Iglesia (temas como la justificación, la libertad cristiana, el rechazo al desafio judaizador, rechazo a la ideología judaista, y la defensa de su autoridad apostólica son, entre otros los grandes temas del desarrollo teológico del Nuevo Testamento).
En cuanto a los personajes centrales de la Misión, son Pedro quien da la bienvenida a cada grupo impartiendo el E.S., (Hch.2:1-4 a los judíos; 8:4ss a los samaritanos; 10:1ss, 9ss, 17ss, 24ss, 30ss, 34ss a los gentiles). También Pablo es importante, pues es el apóstol de los gentiles que dedica a ellos sus cartas y reinterpreta para ellos la ley, recuperando el espíritu de la ley para los gentiles. De los otros apostoles, aparte de Santiago, Hechos dice poco, pero presenta a Bernabé, Silas, Juan Marcos y Lucas mismo, que en partes del relato se incluye en los viajes misioneros (Hch.20:5, 13; 21:1ss; 27- 28).
En cuanto al territorio, la Iglesia se extiende barriendo de oriente a occidente, pasando primero por Jerusalén, Samaria y toda Judea; luego por Asia Menor, después, entrando por Macedonia, a Europa y finalmente, sin reportarse en Hechos, la tradición española asegura que Pablo llegó a España. (Hch.13:1-3; 14:36; 18:22).
2. Panorama cronológico de la historia de la iglesia
1. Primeros 100 años
A. Cerca del 6 al 3 A. C. Nacimiento de Cristo
B. De 6 A. C. – 29 D. C. Vida y ministerio de Jesús
C. En 33 D. C. Conversión de Pablo
A. De 33-49 D. C.
a. Expansión del Evangelio;
b. Concilio en Jerusalén
B. De 49-60 D. C.
a. Viajes misioneros de Pablo;
b. Evangelio llega a Roma
c. Crecimiento de la Iglesia gentil
d. Primer encarcelamiento de Pablo.
C. De 60-100 D. C.
a. Consolidación del evangelio
b. Segundo encarcelamiento de Pablo
c. Destrucción de Jerusalén
d. Juan en Patmos
2. Años 100 - 500
A.Conversión de Constantino 311
B. Concilio de Nicea 325
C. Vida de Agustin de Hipona 350-410
D.Concilio de Efeso 431
E. Concilio de Calcedonia 451
F. Concilio de Constantinopla 481
G.Caída de Roma 480
3. Años 500-1000
A.Benito de Nuzia, funda movimiento monástico 500
B. “Papado” de Gregorio el grande 540-604
C. Controversias iconoclasta y filioque (oriente/occidente)
D.León III coronó a Carlo Magno emperador romano 800
4. Años 1000-1500
A. Bula que excomulga en Santa Sofia al patriarca 1054
B. Hildebrando (Gregorio VII) nombrado Papa 1075-1083
C. Las cruzadas para recuperar el santo sepulcro 1095
D. Averroes introduce a Aristóteles en la universidad de parís
E. Vida de Tomas de Aquino 1224-1274
F. Avignon y cautividad babilónica (Francia) 1305-1377
G. Cisma Papal cardenales de Francia e Italia (1378-1417)
H. Críticos del tomismo: Duns Scotus y Guillermo de Ockam
I. Intentos de Reforma: el misticismo, Valdenses; Wiclife; XIV
J. Invención de la imprenta por Gutemberg 1440
K. Descrubrimiento de America 1492
L. Nacimiento de Lutero 1483
5. Años 1500-2000
A. Lutero clava las 95 Tesis 31/10/1517
B. Enfrentamiento con Carlos V 1521
C. Paz de Ausburgo 1555
D. Edicto de Nantes 1598
E. Paz de Westfalia 1648
F. Copernico; Descartes; Spinoza; Hegel
G. Independencia de Norteamerica 1776
H. Revolucion Francesa 1786
I. Feuerbach; Marx; Nieztche y Freud
J. Concilio Vaticano I 1870
K. Vida de Karl Barth 1886-1968
L. Concilio Vaticano II
M. Teología de la Liberación (CELAM I,1968; G. Gutierrez, T. L. 1971)
3. Evolución de la iglesia en los primeros cinco siglos: eventos y personajes claves de la iglesia primitiva. El desarrollo teológico durante este periodo
1. Primeros 100 años
A. Cerca del 6 al 3 A. C. Nacimiento de Cristo
B. De 6 A. C. – 29 D. C. Vida y ministerio de Jesús
C. En 33 D. C. Conversión de Pablo
D.De 33-49 D. C.
1. Expansión del Evangelio;
2. Concilio en Jerusalén
E. De 49-60 D. C.
a. Viajes misioneros de Pablo
b. Evangelio llega a Roma
c. Crecimiento de la Iglesia gentil
d. Primer encarcelamiento de Pablo.
F. De 60-100 D. C.
1. Consolidación del evangelio
2. Segundo encarcelamiento de Pablo
3. Destrucción de Jerusalén
4. Juan en Patmos
G. La teología paulina en general, elabora temas como la justificación por la fe, la libertad cristiana, el rechazo al desafio judaizador (Gálatas), rechazo a la ideología judaista (Colosenses), y la defensa de su autoridad apostólica (2 Corintios), la unidad de judíos y gentiles en un solo cuerpo (Efesios) son, entre otros los grandes temas teológicos del Nuevo Testamento.
H. Aparece el docetismo. Creen los docetistas que Jesús es una apariencia y esto niega la realidad de su carne subrayando la realidad de su divinidad. Juan condena esta idea en su primera carta.
2. Años 100 - 500
A. Conversión de Constantino, 311
B. Aparece el Arrianismo: La enseñanza de Arrio, presbítero de Alejandría, que negaba la eternidad de Cristo, afirmando que había sido creado por el Padre. Esta enseñanza fue condenada por el concilio de Nicea en 325.
C. Concilio de Nicea, 325
D. Vida de Agustin de Hipona, 350-410
Teólogo cuya influencia se proyecto por los próximos 1000 años con una síntesis entre neoplatonismo y cristianismo. Vincula teológicamente a la teología de Pablo con la Reforma Protestante.
E. Concilio de Efeso, 431
F. Aparece el nestorianismo: Enseñanza de Nestorio (451) que reconocía las dos naturalezas, divina y humana, de Cristo, pero negaba la unión de ambas lo cual resultaba en que Cristo era dos personas. Condenado en el Concilio de Efeso en 431.
G. Concilio de Calcedonia, 451
H. Concilio que fija la posición sobre la unión hipostática (las dos naturalezas en en Cristo) afirmando que las dos naturalezas de Jesús coexisten sin mezclarse, ni confundirse ni sustituirse.
I. Aparece el eutiquianismo: Enseñanza de Eutico (378-454), según la cual Cristo tenia una sola naturaleza, que no era ni totalmente humana ni totalmente divina. Fue condenado en el Concilio de Calcedonia en 451. Su enseñanza siguió en la Iglesia cóptica (Egipto).
J. Concilio de Constantinopla, 481
K. Aparece el apolinarismo: Alrededor de 310, enseñó la deidad de Cristo, pero negó la humanidad de Cristo, indicando que Jesús tenía un cuerpo y alma humanos pero un espíritu divino. Fue condenado en el Concilio de Constantinopla en 481.
L. Otros teólogos importantes de esta época son Tertuliano (Cartago: ley), Origenes (Alejandría: verdad), e Irineo (Lyon y Antioquia: historia).
M. Caida de Roma en manos de los Bárbaros, 480
4. La iglesia medieval y sus instituciones: eventos y personajes claves de la iglesia medieval. El desarrollo teológico de la iglesia durante este periodo
1. Años 500-1000
A. Benito de Nuzia, funda movimiento monástico, 500
B. Justiniano es emperador de Roma desde Constantinopla, 529
C. “Papado” de Gregorio el grande 540-604 (ICR se formaliza)
D. Controversias iconoclasta y filioque (dividen oriente/occidente)
E. León III coronó a Carlo Magno primer emperador romano, 800
F. La influencia de Agustin de Hipona. Sobrevive y se proyectó por los próximos 1000 años con una síntesis entre neoplatonismo y cristianismo
2. Años 1000-1500
A. Humberto da Silva entrega Bula que excomulga en Santa Sofia al patriarca de Constantinopla,1054
B. Hildebrando (Gregorio VII) nombrado Papa 1075-1083
1. Promueve grandes reformas en el derecho romano
2. El Papa asegura su posición de juez y parte
C. Las cruzadas para recuperar el santo sepulcro se inician (Urbano II) en Concilio de Clermont, Francia,1095
D. Averroes introduce a Aristóteles en la universidad de París
E. Vida de Tomas de Aquino 1224-1274;
1. Escribe la Summa Theologica y Summa Contra Gentiles
2. Consolida la visión escolástica: edificio de las dos plantas
La influencia de Tomas de Aquino. Sobrevive por un par de siglos y resucita con fuerza con el Concilio Vaticano I, 1870.
F. Avignon y cautividad babilónica (Francia) 1305-1377
G. Cisma Papal cardenales de Francia e Italia (1378-1417)
H. Críticos del escolasticismo: Duns Scotus y Guillermo de Ockam
I. Intentos de Reforma: el misticismo, Valdenses; Wiclife; XIV
J. Invención de la imprenta por Gutemberg en 1440
K. Descubrimiento de América 1492
L. Nacimiento de Lutero 1483
La influencia de los Reformadores. Con las consignas de Sola Scriptura, Sola Fide, Solo Christo y Sola Gratia, los Reformadores rechazan las indulgencias y la versión sacramental de la salvación; refutan la libertad de la voluntad y la bondad del intelecto en el ser humano. Ciertamente el ser humano no es tan perverso como podría ser, pero nada de lo que haga puede recomendarlo delante de Dios para los fines de la salvación, aparte de la gracia de Dios.
5. La iglesia moderna y contemporánea: la reforma y la post-reforma europea. EL nacimiento de las misiones en Europa y EUA.
La Reforma y el auge misionero
EUROPA
1. Reforma en Alemania
A.Lutero clava las 95 Tesis 31/10/1517
B. Enfrentamiento con Carlos V 1521
C. Muerte de Lutero 1546
D.Paz de Ausburgo 1555: cuios regios eios religio
2. Reforma en Francia: Edicto de Nantes 1598: libertad religiosa para los franceses
3. Paz de Westfalia 1648: Libertad religiosa para Europa
4. La reforma en Suiza Ulrico Zuinglio (1484-1531)
5. Reforma en Ginebra 1536 Juan Calvino (1509-1564)
6. Reforma anglicana: Enrique VIII; (1497-1547) Ref. católica
A. Gobierno puritano 1649-1660
B. Restauración Católica y rechazo al puritanismo 1660-1685
7. La influencia de los Reformadores. Con las consignas de Sola Scriptura, Sola Fide, Solo Christo y Sola Gratia, los Reformadores rechazan las indulgencias y la versión sacramental de la salvación; refutan la libertad de la voluntad y la bondad del intelecto en el ser humano. Ciertamente el ser humano no es tan perverso como podría ser, pero nada de lo que haga puede recomendarlo delante de Dios para los fines de la salvación, aparte de la gracia de Dios.
8. Revolución Francesa 1786: nuevo orden; imperio de la razón; Ilustración
9. Suspicacia de la religión Copérnico; Descartes; Spinoza; Hegel
10. Simientes del ateísmo moderno: Feuerbach; Marx; Nieztche y Freud
AMERICA
11. Protestantismo y misiones en Estados Unidos
A. Primeras colonias protestantes en America1585; Jamestwon-1607
B. El Mayflower llega a Nueva Inglaterra en 1620
C. Primeros avivamientos 1735-1745 Jonathan Edwards
D. Independencia de Norteamerica 1776: la religión congregacionalista
E. Segundo avivamiento 1821 ss Charles Finney
F. La Guerra Civil 1861-1865
G. Raices del Bible Belt: adaptación y apertura a diversos grupos 1770-1830
Tras la guerra civil se cristalizó en expresión conservadora social e itelectualmente.
H. Las Denominacion Históricas: tienen raíces en la reforma
(Anglicanos, Presbiterianos, Metodistas, Luteranos)
I. Las Denominaciones recientes: surgen en norteamerica antes de la guerra civil
(Bautistas, Nazarenos, Episcopales, luego dividos en Norte y sur por la guerra)
J. Las Misiones de Fe: posteriores a la guerra civil en EEUU
(Centroamericana, Latinoamericana, Grupos paraeclesiasticos)
K. Charles Parham (1900) inicia en Topeka Kansas movimiento pentecostal moderno
6. Origen y desarrollo del Cristianismo en las Américas: eventos e instituciones claves. La iglesia católica y protestante Latinoamericana en el siglo XX y XXI.
1. Años 1500-1700 en Norteamérica
A.Primeras colonias en América 1585; Jamestwon 1607 (desconocidas).
B. El Mayflower llega a Nueva Inglaterra en 1620
C. Primeros avivamientos 1735-1745 Jonathan Edwards
D.Independencia de Norteamerica 1776: la religión se hace congregacionalista
E. Segundo avivamiento 1821ss Charles Finney
F. La Guerra Civil 1861-1865 divide al país ya su religión en norte y sur
G.Raíces del Bible Belt: adaptación y apertura a diversos grupos 1770-1830. Tras la guerra civil, el sur se cristalizó en expresión conservadoras social, intelectualmente y religiosamente.
II. Años 1800-2010 en Norteamérica
A. La Nación tiene de fondo el Scotish Common Sense, una filosofía practica, de origen reformado escoses, que aplica la ilustración y el racionalismo a América, y busca construir el proyecto político social para el nuevo mundo.
B. Las Denominación Históricas: tienen raíces en la reforma
(Anglicanos, Presbiterianos, Metodistas, Luteranos)
C. Las Denominaciones recientes: surgen en Norteamérica antes de la guerra civil
(Bautistas, Nazarenos, Episcopales, luego divididos en Norte y sur por la guerra)
D. Las Misiones de Fe: son posteriores a la guerra civil en EEUU
(Centroamericana, Latinoamericana, Grupos paraeclesiasticos)
E. Charles Parham (1900) inicia en Topeka Kansas movimiento pentecostal moderno
F. Irrupción de los medios de comunicación en la evangelización
G. Surgimiento de la Iglesia electrónica
H. Introducción del movimiento carismático en Norteamérica
I. Campañas evangelisticas masivas presenciales y satelitales
III. Año 1500-1700 en Centro y sudamérica
A.Descubrimiento de América, 1492
B. Fundación de virreinatos: Nueva España (1535), Peru (1542), Nueva Granada 1717, Buenos Aires 1776.
1. El de Nueva España incluía, Norteamérica, Centroamérica, Asia y Oceanía
2. Antonio de Mendoza, 1er virrey, 1535.
3. El virreinato fue un importante punto de occidentalización de las Américas por traer instituciones como: la universidad, el derecho positivo, la Iglesia y actitudes y posturas reales.
C. Las Reformas Borbónicas 1779, intentan construir Estados con carácter administrativo (impuestos, seguridad, gobiernos locales, fuerzas armadas)
D.Revolución Francesa 1786: nuevo orden; imperio de la razón; Ilustración
E. La idea de la independencia reaparece con Independencia de EEUU, 1776
F. Reacción de elites criollas contra las reformas borbónicas
G.Intentos de colonias europeas: alemanes e ingleses.
IV. Años 1800-2010 en Centro y Sudamérica
A. Independencias 1810-1820
B. El virreinato se desintegro cuando España misma buscaba sacudirse la invasión francesa, gobernados por José Napoleón, hermanos del emperador.
C. Sobreviven, en las naciones iberoamericanas, actitudes como la psicología de la venganza a favor de Francia y en contra de lo español.
D. Hegel; Feuerbach, Marx; A. Comte. Abolición de la Teología y descredito de la filosofía en la universidad Iberoamérica.
E. Irrupción del protestantismo 1850-1900
F. Concilio Vaticano I 1870: neotomismo e la infalibilidad papal
G. Conservadurismo de los liberales 1870-1950
H. Fin de los concordatos entre la Iglesia y el Estado 1870-1950
I. Radicalización de los intelectuales hacia la izquierda (Guerra Fría)
J. Creación del Concilio Mundial de Iglesias, Ginebra, 1948
K. Denominaciones históricas abrazan causas radicales (política y teológicamente).
L. Creación de ISAL 1960-1970
M. Concilio Vaticano II: apertura y busca de la tercera vía en Europa
N. CELAM I,1968, establece como viable la categoría liberación
O. Teología de la Liberación, G. Gutiérrez, 1971
P. Surgimiento de la Iglesia electrónica
Q. Cristalización de las unidades homogéneas en grupos de iglecrecimiento
R. Plena irrupción del mercadeo y la motivación en la Iglesia
S. Movimiento apostólico y profético.
04. ÁREA de teología e historia: teología contextual II
1. Instituciones y teólogos representativos de la Iglesia Católica
Entre las instituciones importantes están las doctrinales: que son el desarrollo de los sacramentos; el desarrollo del Derecho Canónico y de éste último surge la convocatoria a concilios (Lateranense I-IV; Lyon I-II; Viena; Trento, Vaticano I y Vaticano II), el Tribunal del Santo Oficio, hoy la Comisión de Fe y Orden. El papado adquiere una autoridad inapelable a partir del decreto de infalibilidad papal “Pater Aeterni”, del concilio Vaticano I, 1870
También están las instituciones administrativas, el primado que adquiere con los siglos el obispado de Roma; la basílica de san Pedro en Roma; el vaticano refundado como Estado con la donación de B. Mussolini. Las jerarquías eclesiásticas: papado, cardenales, arzobispos, obispos y diócesis.
Están las instituciones educativas, las universidades de Salamanca (1218), Coímbra (1308), Alcalá de Henares (1293), en la península. Cambridge (1209) y Oxford (1096), , en Inglaterra. Bolonia (1088), en Italia y la Sorbona (1275), en Paris. Heidelberg (1386), en Alemania y Lovaina (1425) en Bélgica. El modelo educativo desde la alta edad media seguía el Trivium (gramática, retórica y dialéctica) y el Quadrivium (aritmética, geometría, astronomía y música).
Entre los teólogos destacados de la Iglesia es preciso mencionar a Agustin de Hipona en la antigüedad; en la escolástica a Pedro Abelardo, Pedro de Lombardo, Tomas de Aquino; Contrarios al escolasticismo son Buenaventura, y Guillermo de Ockam; en la época moderna se reconoce a Karl Rhaner y Henri de Lubac, Jean Danielou y Hans Küng entre otros.
2. Instituciones y teólogos representativos de la Iglesia Protestante
Entre las instituciones doctrinales de la Reforma: los gritos de la Reforma, Sola Scriptura, Sola Fide, Solo Christo y Sola Gratia. Los Reformadores rechazan las indulgencias y la versión sacramental de la salvación; refutan la libertad de la voluntad por un lado, y la bondad del intelecto en el ser humano, por el otro. Ciertamente, el ser humano no es tan perverso como podría ser, pero nada de lo que haga puede recomendarlo delante de Dios para los fines de la salvación, aparte de la gracia de Dios.
En cuanto a las instituciones administrativas, la unidad básica es la Iglesia local, que en los países europeos llega a ser Iglesia Nacional sostenida por los impuestos de los contribuyentes. Las denominaciones como institución surgen particularmente en los campos misioneros de Asia, África e Iberoamérica, como resultado de la actividad misionera de ingleses, Norteamericanos y, en menor grado, de europeos. Las alianzas evangélicas y conferencias de pastores no tienen peso jerárquico administrativo.
Entre las instituciones educativas se hallan La universidad de Wittmberg (1517), en Alemania, la Academia de Ginebra (1535); la Universidad de Basilea (1529) en Suiza; Cambridge y Oxford (1649-1660), tras la Reforma en Inglaterra. En el Nuevo Mundo, se fundan con especificidad religiosa Harvard (The New College, 1636), Princeton (1746), Darmouth College (1769).
Entre los teólogos prominentes del protestantismo se haya Martin Lutero, Juan Calvino, Ulrico Zuinglio durante la Reforma. En el siglo XIX F. D. Schleiermacher; Soren Kierkegaard; en el siglo XX Karl Barth (1886-1968), Emil Brunner; G. C. Berkouwer (1903-1996); Rudolph Bultmann (1884-1976). En el siglo XXI Alister Macgrath; Eberhard Jungel; Wolfart Pannemberg
3. Origen y desarrollo de la teología Latinoamericana: Teología de liberación y teología evangélica. Personajes representativos.
TEOLOGIA CATOLICA LATINOAMERICANA
En la teología católica los orígenes de la reflexión teológica versan en torno a la humanidad de los indígenas. Francisco de Vitoria, dominico, creía que los indios debían ser evangelizados y convertidos. La teología de fray Bartolome de las Casas, también favorece lo que para los teólogos de salamanca (Juan Gines de Sepulveda, 1550) era una herejía indiófila. El papa Pablo III promulgo, en 1537, una bula en la cual se afirma la humanidad de los indígenas. El arreglo al final fue jurídico con la redacción de las Nuevas Leyes de Indias, 1542. Sin embargo, la protección fue deficiente e inefectiva.
La próxima controversia teológica que ocupo a la Iglesia fue la notica de la llegada de “luteranistas” a tierras de indias. Hay reportes de actividad de la Inquisición tras la captura de navegantes ingleses presentes en América. Los enjuiciados son muy pocos ya que estaban dispuestos a abjurar con tal de salvar la vida.
Con la llegada de la obra misionera protestante la Iglesia toma una postura abiertamente antiprotestante. Se reportan palabras de obispos según las cuales los protestantes deben pagar con su vida la herejía. En los países en los que hay concordatos (Colombia), la Iglesia puede conducir la actitud de la república hacia la oposición protestante. En los países visitados por el liberalismo político, la iglesia no puede enfrentar desde el Estado a los protestantes. Debe hacerlo desde la Iglesia.
En el Siglo XX lo más significativo en teología católica es la decisión de sacerdotes católicos d abrazar el socialismo y aun la lucha armada (P. Camilo Torres). La guerra fría esta en pleno apogeo y el marxismo es la doctrina oficial de las universidades nacionales. De ese fermento de liberación nace la actitud de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (1968), alentada por el concilio vaticano II y la búsqueda de una tercera vía en Europa (capitalismo vs. Socialismo).
Así, surge la teología de la liberación gestada en diálogo con el pensamiento europeo. Rubem Alves es el profeta del movimiento; Gustavo Gutiérrez es el teólogo sistemático; y Segundo Galilea el pastoralista. Leonardo Boff asegura en Guatemala (2005) que el movimiento sigue activo con las comunidades eclesiales de Base. Entre los teólogos que prestigiaron a la teología de la liberación, no se puede dejar de mencionar a Juan Luis Segundo, autor de la “Liberación de la Teología” (el circulo hermenéutico).
TEOLOGIA PROTESTANTE LATINOAMERICANA
La primera fase de la teología latinoamericana es una teología polémica, tratando de probar Biblia en mano, los errores del romanismo. Se trata de aplicar la “sola scriptura” a la teología católica. Esta postura rinde grandes dividendos en la evangelización. Entre tanto, la Iglesia Católica ni siquiera permite leer la Biblia, actitud que cambiará a partir de la encíclica Divino Afflante Spiritu (1443).
La segunda fase es teología ecuménica, que se cultiva desde la fundación del Concilio Mundial de Iglesias (1948). Esta teología esta muy abierta a los métodos histórico críticos en la lectura de la Biblia. Tambien, tiene gran simpatía por las causas de izquierda y tiene vínculos a distintos niveles con la jerarquía católica. Asi evoluciona la conferencia evangelica latinoamericana CELA, entre los años 30s y 40s, culminando con la formación de Iglesia y Sociedad en América Latina ISAL, (1960-1970).
De esta tradición surgen nombres como Mortimer Arias, José Miguez Bonino, Emilio Castro a nivel teológico, ecuménico e intelectual. A nivel pastoral surgen personalidades como Juan Carlos Ortiz. Una transición a la teología de la liberación se ve en la obra de Miguez Bonino “La fe en busca de eficacia”.
Una fase diferente es la que aglutino a varios pensadores evangélicos menos estridentes. Se trata de la Fraternidad Teológica Latinoamericana que surgió en el CLADE I, 1968. Sus figuras centrales son René Padilla, Samuel Escobar, Emilio Antonio Núñez, personalidades más cercanas a la Iglesia y menos comprometidas con posturas políticas. Una nueva generación ha tomado paulatinamente el lugar de los fundadores. Esta reflexión ha girado en torno a la misión integral de la Iglesia y a la renovación política y social del continente. La creciente Iglesia pentecostal ha participado del quehacer teológico en la reflexión de la FTL, como lo ilustra el caso del Dr. Norberto Saracco.
El balance de la teología evangélica latinoamericana es que se trata de “ejércitos sin generales” mientras del lado ecuménico podría hablarse de “generales sin ejércitos”. El liderazgo es más proyectado por medio de la acción que de la reflexión y el déficit teológico en Iberoamérica es incuestionable.
4. Teología de la misión: iglesia y misión.
Asiento de la misión
La teología de la Misión se inicia con el Dios creador. En términos bíblicos no se puede hablar de misión sin mencionar la creación. En Génesis, Dios nos entrega un mundo para sojuzgarlo y dominar sobre el (Gn.1:26-27). El plan de Dios consiste en que el hombre sea vicerrector suyo. Dios ordenó: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla (Gn.1:28). Lo “administrable” incluye el trabajo, la cultura y el progreso (Gn.2:15), la familia (2:28), y el reposo (Gn.2:3). Declarar a Dios señor de este mundo y trabajar porque su voluntad sea hecha como en el cielo “así también en la tierra”, es la quinta esencia de la misión.
Oposición a la misión
Sin embargo, ya en el entorno de Génesis aparecen dos ideologías en conflicto. La serpiente tiene la suya “no moriréis, sino que sabe Dios que el día que de el comáis, serán abiertos vuestro ojos, y seréis como Dios sabiendo el bien y el mal (Gn.3:4-5). Dios había dicho De todo árbol del huerto podéis comer (Gn. 2:15-17). La provisión de Dios, su bondad y gracia son patentes en el amplio permiso que da al hombre. La única prohibición del Edén anticipa y encapsula la ley que moldeará el carácter del hombre (Gn.2:17).
La serpiente no pide compromisos, pero el hombre, sin darse cuenta, los adquiere y sufre las consecuencias: muerte social “tu deseo será para tu marido y el se enseñoreará de ti” (Gn.3:16). Muerte ecológica: “maldita será la tierra…espinos y cardos te producirá” (Gn3:17-18). Muerte física: “polvo eres y al polvo volverás” (Gn.3:19). Muerte espiritual: “y lo sacó Jehová del huerto” (Gn.3:23).
Los temas de la misión
La obra de Dios a favor del hombre, se ve con mayor claridad en la promesa hecha a Abraham según la cual recibiría una tierra, una descendencia y una misión (Gn.12:1-3; 15:5-7; 17:5-8). El tema de la tierra se cumple en parte con la entrada en la tierra prometida (Josué). El tema de la descendencia se cumple en parte con su simiente (Gn.21:1-7) y con la Simiente por excelencia que es Cristo (Gá.3:16). El tema de la misión es la extensión del reino de Dios en palabra y obra, a partir del evangelio de Jesucristo (Gn.12:2).
Dios se propone establecer su reino y gestar un plan de salvación a partir de una nación. Jehová advierte que los reyes humanos abusaran del pueblo y que el glamur del poder tiene como costo el abuso del monarca (Dt.17:14-20; 1 S.8:10-18). Pero, Israel rechazó a Dios como rey. Queda en el horizonte profético un rey que devolverá a Israel su correcta relación con Dios (Is.11:1-5;9:1-7). Viene un redentor (Gn.3:15; 49:10), que cumple el papel de profeta (Dt.18:15-22), sacerdote (Sal.110:4; Is.53:1-12) y de rey-juez (Ez.37:24-28; cf. Sal.2; 110:1-7).
Isaías pone de manifiesto “una buena nueva” que proclama la anunciadora de Sion (Is.52:7-10). De este contexto se toma, en el lenguaje de la LXX, el concepto de buena nueva o evangelio. En el NT, esta vinculado a esta “buena nueva”, el sistema sacrificial que prefigura a Jesucristo, en quien, finalmente, se cumplen las demandas de la justicia de Dios (Ro.3:21-26). Por eso el NT señala que esta promesa mesiánica tiene su cumplimiento en el ministerio, vida y muerte de Jesús (Lc.4:16-20) y en la misión de la Iglesia (Hch.2:1-4; 32-36; y 4:11-12).
Jesús se presenta con un mensaje distintivo “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt.4:17). Jesús explicó a Pilato que su reino “no se origina en este mundo”. Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). “Por tanto id y haced discípulos en todas las naciones bautizándolos en el nombre del padre del hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles que guarden todas las coas que os he mandado” (Mt.28:18-20).
La misión se hace en la fuerza del Espíritu (Ro.7:6); por eso los creyentes han de ocuparse de las cosas del Espíritu, que producen vida y paz (Ro.8:6). Además, el Espíritu es quien capacita con sus “dones” a los creyentes para el servicio (1 Co.12-14). Esta vitalidad del Espíritu es la que se manifiesta en la vitalidad de la misión (Gá.5:18-21). Por eso, la extensión de los valores, de la ética y de la obra de Dios en el mundo, va ligada al ministerio evangelizador de la Iglesia.
Entre las instituciones importantes están las doctrinales: que son el desarrollo de los sacramentos; el desarrollo del Derecho Canónico y de éste último surge la convocatoria a concilios (Lateranense I-IV; Lyon I-II; Viena; Trento, Vaticano I y Vaticano II), el Tribunal del Santo Oficio, hoy la Comisión de Fe y Orden. El papado adquiere una autoridad inapelable a partir del decreto de infalibilidad papal “Pater Aeterni”, del concilio Vaticano I, 1870
También están las instituciones administrativas, el primado que adquiere con los siglos el obispado de Roma; la basílica de san Pedro en Roma; el vaticano refundado como Estado con la donación de B. Mussolini. Las jerarquías eclesiásticas: papado, cardenales, arzobispos, obispos y diócesis.
Están las instituciones educativas, las universidades de Salamanca (1218), Coímbra (1308), Alcalá de Henares (1293), en la península. Cambridge (1209) y Oxford (1096), , en Inglaterra. Bolonia (1088), en Italia y la Sorbona (1275), en Paris. Heidelberg (1386), en Alemania y Lovaina (1425) en Bélgica. El modelo educativo desde la alta edad media seguía el Trivium (gramática, retórica y dialéctica) y el Quadrivium (aritmética, geometría, astronomía y música).
Entre los teólogos destacados de la Iglesia es preciso mencionar a Agustin de Hipona en la antigüedad; en la escolástica a Pedro Abelardo, Pedro de Lombardo, Tomas de Aquino; Contrarios al escolasticismo son Buenaventura, y Guillermo de Ockam; en la época moderna se reconoce a Karl Rhaner y Henri de Lubac, Jean Danielou y Hans Küng entre otros.
2. Instituciones y teólogos representativos de la Iglesia Protestante
Entre las instituciones doctrinales de la Reforma: los gritos de la Reforma, Sola Scriptura, Sola Fide, Solo Christo y Sola Gratia. Los Reformadores rechazan las indulgencias y la versión sacramental de la salvación; refutan la libertad de la voluntad por un lado, y la bondad del intelecto en el ser humano, por el otro. Ciertamente, el ser humano no es tan perverso como podría ser, pero nada de lo que haga puede recomendarlo delante de Dios para los fines de la salvación, aparte de la gracia de Dios.
En cuanto a las instituciones administrativas, la unidad básica es la Iglesia local, que en los países europeos llega a ser Iglesia Nacional sostenida por los impuestos de los contribuyentes. Las denominaciones como institución surgen particularmente en los campos misioneros de Asia, África e Iberoamérica, como resultado de la actividad misionera de ingleses, Norteamericanos y, en menor grado, de europeos. Las alianzas evangélicas y conferencias de pastores no tienen peso jerárquico administrativo.
Entre las instituciones educativas se hallan La universidad de Wittmberg (1517), en Alemania, la Academia de Ginebra (1535); la Universidad de Basilea (1529) en Suiza; Cambridge y Oxford (1649-1660), tras la Reforma en Inglaterra. En el Nuevo Mundo, se fundan con especificidad religiosa Harvard (The New College, 1636), Princeton (1746), Darmouth College (1769).
Entre los teólogos prominentes del protestantismo se haya Martin Lutero, Juan Calvino, Ulrico Zuinglio durante la Reforma. En el siglo XIX F. D. Schleiermacher; Soren Kierkegaard; en el siglo XX Karl Barth (1886-1968), Emil Brunner; G. C. Berkouwer (1903-1996); Rudolph Bultmann (1884-1976). En el siglo XXI Alister Macgrath; Eberhard Jungel; Wolfart Pannemberg
3. Origen y desarrollo de la teología Latinoamericana: Teología de liberación y teología evangélica. Personajes representativos.
TEOLOGIA CATOLICA LATINOAMERICANA
En la teología católica los orígenes de la reflexión teológica versan en torno a la humanidad de los indígenas. Francisco de Vitoria, dominico, creía que los indios debían ser evangelizados y convertidos. La teología de fray Bartolome de las Casas, también favorece lo que para los teólogos de salamanca (Juan Gines de Sepulveda, 1550) era una herejía indiófila. El papa Pablo III promulgo, en 1537, una bula en la cual se afirma la humanidad de los indígenas. El arreglo al final fue jurídico con la redacción de las Nuevas Leyes de Indias, 1542. Sin embargo, la protección fue deficiente e inefectiva.
La próxima controversia teológica que ocupo a la Iglesia fue la notica de la llegada de “luteranistas” a tierras de indias. Hay reportes de actividad de la Inquisición tras la captura de navegantes ingleses presentes en América. Los enjuiciados son muy pocos ya que estaban dispuestos a abjurar con tal de salvar la vida.
Con la llegada de la obra misionera protestante la Iglesia toma una postura abiertamente antiprotestante. Se reportan palabras de obispos según las cuales los protestantes deben pagar con su vida la herejía. En los países en los que hay concordatos (Colombia), la Iglesia puede conducir la actitud de la república hacia la oposición protestante. En los países visitados por el liberalismo político, la iglesia no puede enfrentar desde el Estado a los protestantes. Debe hacerlo desde la Iglesia.
En el Siglo XX lo más significativo en teología católica es la decisión de sacerdotes católicos d abrazar el socialismo y aun la lucha armada (P. Camilo Torres). La guerra fría esta en pleno apogeo y el marxismo es la doctrina oficial de las universidades nacionales. De ese fermento de liberación nace la actitud de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (1968), alentada por el concilio vaticano II y la búsqueda de una tercera vía en Europa (capitalismo vs. Socialismo).
Así, surge la teología de la liberación gestada en diálogo con el pensamiento europeo. Rubem Alves es el profeta del movimiento; Gustavo Gutiérrez es el teólogo sistemático; y Segundo Galilea el pastoralista. Leonardo Boff asegura en Guatemala (2005) que el movimiento sigue activo con las comunidades eclesiales de Base. Entre los teólogos que prestigiaron a la teología de la liberación, no se puede dejar de mencionar a Juan Luis Segundo, autor de la “Liberación de la Teología” (el circulo hermenéutico).
TEOLOGIA PROTESTANTE LATINOAMERICANA
La primera fase de la teología latinoamericana es una teología polémica, tratando de probar Biblia en mano, los errores del romanismo. Se trata de aplicar la “sola scriptura” a la teología católica. Esta postura rinde grandes dividendos en la evangelización. Entre tanto, la Iglesia Católica ni siquiera permite leer la Biblia, actitud que cambiará a partir de la encíclica Divino Afflante Spiritu (1443).
La segunda fase es teología ecuménica, que se cultiva desde la fundación del Concilio Mundial de Iglesias (1948). Esta teología esta muy abierta a los métodos histórico críticos en la lectura de la Biblia. Tambien, tiene gran simpatía por las causas de izquierda y tiene vínculos a distintos niveles con la jerarquía católica. Asi evoluciona la conferencia evangelica latinoamericana CELA, entre los años 30s y 40s, culminando con la formación de Iglesia y Sociedad en América Latina ISAL, (1960-1970).
De esta tradición surgen nombres como Mortimer Arias, José Miguez Bonino, Emilio Castro a nivel teológico, ecuménico e intelectual. A nivel pastoral surgen personalidades como Juan Carlos Ortiz. Una transición a la teología de la liberación se ve en la obra de Miguez Bonino “La fe en busca de eficacia”.
Una fase diferente es la que aglutino a varios pensadores evangélicos menos estridentes. Se trata de la Fraternidad Teológica Latinoamericana que surgió en el CLADE I, 1968. Sus figuras centrales son René Padilla, Samuel Escobar, Emilio Antonio Núñez, personalidades más cercanas a la Iglesia y menos comprometidas con posturas políticas. Una nueva generación ha tomado paulatinamente el lugar de los fundadores. Esta reflexión ha girado en torno a la misión integral de la Iglesia y a la renovación política y social del continente. La creciente Iglesia pentecostal ha participado del quehacer teológico en la reflexión de la FTL, como lo ilustra el caso del Dr. Norberto Saracco.
El balance de la teología evangélica latinoamericana es que se trata de “ejércitos sin generales” mientras del lado ecuménico podría hablarse de “generales sin ejércitos”. El liderazgo es más proyectado por medio de la acción que de la reflexión y el déficit teológico en Iberoamérica es incuestionable.
4. Teología de la misión: iglesia y misión.
Asiento de la misión
La teología de la Misión se inicia con el Dios creador. En términos bíblicos no se puede hablar de misión sin mencionar la creación. En Génesis, Dios nos entrega un mundo para sojuzgarlo y dominar sobre el (Gn.1:26-27). El plan de Dios consiste en que el hombre sea vicerrector suyo. Dios ordenó: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla (Gn.1:28). Lo “administrable” incluye el trabajo, la cultura y el progreso (Gn.2:15), la familia (2:28), y el reposo (Gn.2:3). Declarar a Dios señor de este mundo y trabajar porque su voluntad sea hecha como en el cielo “así también en la tierra”, es la quinta esencia de la misión.
Oposición a la misión
Sin embargo, ya en el entorno de Génesis aparecen dos ideologías en conflicto. La serpiente tiene la suya “no moriréis, sino que sabe Dios que el día que de el comáis, serán abiertos vuestro ojos, y seréis como Dios sabiendo el bien y el mal (Gn.3:4-5). Dios había dicho De todo árbol del huerto podéis comer (Gn. 2:15-17). La provisión de Dios, su bondad y gracia son patentes en el amplio permiso que da al hombre. La única prohibición del Edén anticipa y encapsula la ley que moldeará el carácter del hombre (Gn.2:17).
La serpiente no pide compromisos, pero el hombre, sin darse cuenta, los adquiere y sufre las consecuencias: muerte social “tu deseo será para tu marido y el se enseñoreará de ti” (Gn.3:16). Muerte ecológica: “maldita será la tierra…espinos y cardos te producirá” (Gn3:17-18). Muerte física: “polvo eres y al polvo volverás” (Gn.3:19). Muerte espiritual: “y lo sacó Jehová del huerto” (Gn.3:23).
Los temas de la misión
La obra de Dios a favor del hombre, se ve con mayor claridad en la promesa hecha a Abraham según la cual recibiría una tierra, una descendencia y una misión (Gn.12:1-3; 15:5-7; 17:5-8). El tema de la tierra se cumple en parte con la entrada en la tierra prometida (Josué). El tema de la descendencia se cumple en parte con su simiente (Gn.21:1-7) y con la Simiente por excelencia que es Cristo (Gá.3:16). El tema de la misión es la extensión del reino de Dios en palabra y obra, a partir del evangelio de Jesucristo (Gn.12:2).
Dios se propone establecer su reino y gestar un plan de salvación a partir de una nación. Jehová advierte que los reyes humanos abusaran del pueblo y que el glamur del poder tiene como costo el abuso del monarca (Dt.17:14-20; 1 S.8:10-18). Pero, Israel rechazó a Dios como rey. Queda en el horizonte profético un rey que devolverá a Israel su correcta relación con Dios (Is.11:1-5;9:1-7). Viene un redentor (Gn.3:15; 49:10), que cumple el papel de profeta (Dt.18:15-22), sacerdote (Sal.110:4; Is.53:1-12) y de rey-juez (Ez.37:24-28; cf. Sal.2; 110:1-7).
Isaías pone de manifiesto “una buena nueva” que proclama la anunciadora de Sion (Is.52:7-10). De este contexto se toma, en el lenguaje de la LXX, el concepto de buena nueva o evangelio. En el NT, esta vinculado a esta “buena nueva”, el sistema sacrificial que prefigura a Jesucristo, en quien, finalmente, se cumplen las demandas de la justicia de Dios (Ro.3:21-26). Por eso el NT señala que esta promesa mesiánica tiene su cumplimiento en el ministerio, vida y muerte de Jesús (Lc.4:16-20) y en la misión de la Iglesia (Hch.2:1-4; 32-36; y 4:11-12).
Jesús se presenta con un mensaje distintivo “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt.4:17). Jesús explicó a Pilato que su reino “no se origina en este mundo”. Su autoridad viene de arriba. Por eso el puede decir, “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt.28:18). “Por tanto id y haced discípulos en todas las naciones bautizándolos en el nombre del padre del hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles que guarden todas las coas que os he mandado” (Mt.28:18-20).
La misión se hace en la fuerza del Espíritu (Ro.7:6); por eso los creyentes han de ocuparse de las cosas del Espíritu, que producen vida y paz (Ro.8:6). Además, el Espíritu es quien capacita con sus “dones” a los creyentes para el servicio (1 Co.12-14). Esta vitalidad del Espíritu es la que se manifiesta en la vitalidad de la misión (Gá.5:18-21). Por eso, la extensión de los valores, de la ética y de la obra de Dios en el mundo, va ligada al ministerio evangelizador de la Iglesia.
05. AREA Ético pastoral
1. Definición y alcances de la ética cristiana.
La ética viene del griego ethos, que se refiere a la costumbre y estudia la moral y la acción humana. En filosofía se dice que la ética estudia las normas atendiendo a su racionalidad, a su carácter individual y orientada a campos de acción específicos (el gremio empresarial, y el desempeño laboral y la aplicada a ciertas actividades).
La moral en cambio es emocional, colectiva y orientada a los fines. Sin embargo, es común no hacer distinciones y describir toda buena conducta simplemente como ética. En términos teológicos los elementos que orientan la ética son el sentido de obligación moral que proviene de la distinción del bien y del mal y el sentido de responsabilidad.
En cuanto a la obligación moral nace esta del carácter moral del Dios. Contrasta esto con los dioses paganos que eran caprichosos, a veces buenos, otras veces, malos, como sus adoradores. Podían engañar, mentir y esconderse de sus adoradores. Podían exigir a hombres y mujeres el servicio en templos de prostitución “sagrada”; también pedir que sus recién nacidos fuesen inmolados; de igual manera, mover al hombre a hacerse incisiones o cortes en la piel hasta sangrar profusamente. En todo esto, no había una norma propuesta por ellos para distinguir entre lo bueno y lo malo. De hecho, lo que las deidades exigían como “culto”, constituía una monstruosa destrucción del ser humano.
Ese es el aspecto revolucionario de la revelación divina. El carácter de Dios expresado en mandatos que protegen al ser humano. Esos mandatos que definen lo que es bueno y lo que es malo, constituyen en si mismos la protección de la vida, incitan a amar al prójimo, a ejercitar la compasión, a respetar el derecho ajeno, a hablar la verdad etc. Lo que suele tomarse como “criterios religiosos”, y verse sólo en función de Dios, pierde de vista algo central: que la razón por la cual Dios califica ciertas cosas como buenas es para proteger al ser humano; y que lo que es aborrecible a los ojos de Dios es lo que destruye al individuo y a la especie. Con esa instrucción convertida en conducta Dios protege al hombre y a la mujer.
En cuanto a la responsabilidad como el otro eje de la ética cristiana, en términos teológicos, se refiere a la respuesta total, de nuestra vida total, a la demanda total que Dios nos hace. Es una consecuencia de nuestra “creaturidad”. Dios nos ha hecho “personas” como el, y nos ha revestido de una dignidad infinita. El ser creaturas morales, creados a su imagen y semejanza, nos vincula a él de muchas maneras, especialmente, a buscar sus fines: derrotar en el mundo las cosas que a él le ofenden, así como avanzar aquellas que a él le agradan.
Partiendo de ello, la responsabilidad es sobre todo un tema relacionado con las otras personas. Dios nos ha dado la capacidad de amar y a partir de ello nos pide proteger al débil y cuidar del prójimo. De modo que la idea del “pecado” no es sólo “teocéntrica” (centrada en Dios). Es también todo aquello que disminuye, reduce, menoscaba o destruye la vida y dignidad de otra u otras personas.
Promover la justicia, la ley, el orden así como el trabajo y la paz, es un conjunto de tareas que redundan en cultivar la vida y convivencia pacífica y amorosa entre los hombres. Temas todos que facilitan buscar a Dios. Es tarea nuestra (responsabilidad), dar a conocer a Dios y predicar el mensaje de nuestra fe con su contenido ético y moral de respeto por el ser humano, a fin de transformar las actitudes e instituciones del país. Si la “buena nueva” de nuestra fe no ha tocado actitudes e instituciones es irresponsable creer que esta tierra ha sido tocada por el evangelio. La ausencia de cambios tan fundamentales en la vida y la cultura de los guatemaltecos, solo revela que Dios sigue siendo un desconocido.
2. El papel de la iglesia en la sociedad Guatemalteca
Renovar la predicación. El reino de Dios, es el modelo constante para la llamada a la obediencia del pueblo de Dios, de las naciones y de los hombres y mujeres de Dios. El testimonio infalible de las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento es el marco del cual emerge nuestra predicación en torno a la transformación que Dios exige.
Replantear nuestra hermenéutica. La renovación de nuestra predicación pasa por la renovación de nuestra hermenéutica. Proponemos como marco para estas reflexiones la iniciativa de Dios en darse a conocer al hombre; nuestro principio de Sola Scriptura es un pilar que sigue haciendo posible hoy, como hace quinientos años, una Iglesia Semper Reformanda. Si no renovamos nuestra hermenéutica y nuestros paradigmas en función de la revelación, seguiremos cometiendo los mismos errores de omisión y de comisión.
Redescubrir el paradigma de Dios. Frente a la vida de los hombres, de las naciones y de las instituciones sin Dios o de los enemigos de sus valores, Dios presenta su contracultura, su contra imaginación y su guión para normar la vida de cada ser humano. El llamado a obedecer a Dios se traduce a principios para la vida en donde el ser humano no puede desentenderse ni de Dios ni de su prójimo. La razón por la cual Dios califica muchas prácticas como buenas es precisamente para proteger al ser humano; y que aquella prácticas que son aborrecibles a los ojos de Dios, lo son porque resultan en la destrucción del individuo y de la especie.
3. Ética social cristiana, implicaciones y alcances.
El infinito valor de la persona humana es una enseñanza bíblica que de alguna manera hemos pasado por alto en la enseñanza en la Iglesia. La predicación de la infinita dignidad del ser humano tiene giros muy puntuales en la enseñanza bíblica: el hablar la verdad, respetar el derecho ajeno (sea la vida, la propiedad o la libertad); ser puntuales; cultivar la ética de trabajo para ser merecedores del salario que recibimos. Exigir no solo derechos sino reconocer nuestras responsabilidades, y asegurarnos que nuestro sistema legal reduce la pobreza y promueve la justicia. Todo esto es parte de la responsabilidad por el ser humano, no asumida por la Iglesia.
Influir en las instituciones. El reino de Dios no se agota en la acción de persona o entidad alguna pero es una marca elevadísima puesta para todos aquellos que pretendemos ser pueblo de Dios. Los hombres podemos escoger construir nuestras sociedades en torno a los principios del reino de Dios o en contra de ellos. Los hombres comunitariamente decidimos el camino a elegir como naciones y con ello sellamos nuestro camino a la obediencia y bendición o a la desobediencia y al juicio.
Reconstruir el Estado. Dios dio a los hombres, aun en Israel, la posibilidad de escoger si caminarían según sus mandatos o no. La impresión que esto nos da es que hoy podemos escoger qué gobierno, qué reglas, qué sistema nos habrá de guiar como nación. Nuestra identidad nacional no depende de nuestra tradición jurídica como hemos querido creer. Es preciso prepararnos para refundar el Estado nacional en torno a criterios diferentes. Los hombres pueden escoger construir sus sociedades en torno a los principios del reino de Dios o en contra de ellos.
Sacar la Iglesia a la calle. Hemos dado la impresión que la vida cristiana se vive en los templos y que la espiritualidad nada tiene que ver con la materialidad. Ni siquiera se ha llevado a Dios al hogar y al trabajo. Así hemos dejado al pueblo de Dios sin dirección y le hemos quitado a Dios el derecho a ser señor de señores y rey de reyes sobre nuestra vida diaria. Es en ese marco contextual de creación, mandato cultural, reposo y redención en el que Dios nos exige ver las cosas desde el punto de vista del amor, la justicia, la verdad y la santidad. Ese es el punto de partida necesario e ineludible para hablar de transformación.
Subir la marca hacia la excelencia. De la misma manera que decimos que “evangelización es darle a cada persona la oportunidad de rechazar o creer en Jesucristo de manera individual”; de igual modo, a nivel nacional y colectivo debemos subirnos la marca: diremos que el evangelio debe tocar las instituciones y actitudes de una nación; de modo que si el evangelio no ha tocado las instituciones del país y las actitudes de su gente, esa nación no ha sido aun alcanzada por el evangelio. Eso implica transformar todos nuestros programas eclesiásticos, evangelísticos, pastorales y teológicos, a fin de que nuestras coronas entregadas al cordero, sean mas abundantes para la mayor gloria suya.
4. La pastoral como espiritualidad. El pastor como guía espiritual
En el marco bíblico del mandato cultural, se da por sentado que Dios nos exige transformar nuestro entorno a partir del reposo y de la redención evangélicos. Para ello es preciso definir la relación del hombre con Dios y con el mundo. Nuestra espiritualidad se funda en que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza. Por tanto, Dios nos ha creado para 1. La procreación y para vivir en familia; 2. Para el trabajo y la cultura; 3. Para obedecerle y gozar así de comunión con el (el reposo). Ese es el asiento de nuestra espiritualidad y el antecedente del trabajo pastoral.
Creencia equivocada es que espiritualidad es aquello que nada tiene que ver con la realidad. Eso quita a Dios la oportunidad de conducir la vida del creyente. Por eso la espiritualidad siempre va asentada sobre la doctrina de la creación. En términos bíblicos no se puede hablar de espiritualidad sin mencionar la creación. En Génesis, Dios nos entrega un mundo para sojuzgarlo y dominar sobre el (Gn.1:26-27). El plan de Dios consiste en que el hombre sea vicerrector suyo. Dios ordenó: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla (Gn.1:28). Lo “administrable” incluye el trabajo, la cultura y el progreso (Gn.2:15), la familia (2:28), y el reposo (Gn.2:3).
El pastor como guía espiritual ha de tomar en cuenta:
1. La palabra de Dios es más que información o conocimiento, es la comunicación de la voluntad de Dios para que vivamos según ella.
2. El resumen de la ley que tanto Dios como Jesús proponen debe estar al frente de nuestra aplicación de la doctrina cristiana: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como si mismo.
3. Hay esfuerzos racionales por explicar la doctrina cristiana ellos deben ser re-estudiados y aplicados a la luz de los dos principios anteriores.
4. En los programas de la Iglesia “la prueba del sábado” (que Jesús aplicó a la institución del sábado) debe ser aplicado a todo lo que iglesia intenta hacer por el ser humano: la Iglesia fue creada para el hombre y no el hombre para la Iglesia. Eso prioridad que protege al ser humano (sobre todo en riesgo) se debe mantener frente a la familia, la Iglesia, el Estado y todo rose social que como personas mantenemos.
5. Las personas son mas importantes que las cosas y que los procesos. Detrás de eso esta la infinita dignidad de la persona humana creada a la imagen de Dios.
La agenda pastoral para guiar al hombre moderno a Dios incluye:
1. la familia como contexto para aprender a amar y obedecer a Dios;
2. El hombre es persona como Dios, creado a la imagen de Dios y posee autoconciencia, voluntad, intelecto y emociones, aspectos sujetos a ser ministrados pastoralmente;
3. El trabajo y el emprendimiento humano son esencialmente buenos y complementan la realización del ser humano como persona;
4. La protección del débil, de la mujer, de los pobres, de los niños y de los huérfanos descansa en el reconocimiento de la infinita dignidad de la persona humana, creada a la imagen de Dios.
5. Lo bueno, según el carácter de Dios, es aquello que protege al hombre y lo malo, aquello que lo destruye. Dios se constituye en el principal protector de todo ser humano. El carácter de Dios es la base para definir la vida humana.
6. Ninguna acción disciplinaria de la Iglesia puede ser punitiva ni violentar la libertad del hombre, cosa que ni siquiera Dios restringe.
La ética viene del griego ethos, que se refiere a la costumbre y estudia la moral y la acción humana. En filosofía se dice que la ética estudia las normas atendiendo a su racionalidad, a su carácter individual y orientada a campos de acción específicos (el gremio empresarial, y el desempeño laboral y la aplicada a ciertas actividades).
La moral en cambio es emocional, colectiva y orientada a los fines. Sin embargo, es común no hacer distinciones y describir toda buena conducta simplemente como ética. En términos teológicos los elementos que orientan la ética son el sentido de obligación moral que proviene de la distinción del bien y del mal y el sentido de responsabilidad.
En cuanto a la obligación moral nace esta del carácter moral del Dios. Contrasta esto con los dioses paganos que eran caprichosos, a veces buenos, otras veces, malos, como sus adoradores. Podían engañar, mentir y esconderse de sus adoradores. Podían exigir a hombres y mujeres el servicio en templos de prostitución “sagrada”; también pedir que sus recién nacidos fuesen inmolados; de igual manera, mover al hombre a hacerse incisiones o cortes en la piel hasta sangrar profusamente. En todo esto, no había una norma propuesta por ellos para distinguir entre lo bueno y lo malo. De hecho, lo que las deidades exigían como “culto”, constituía una monstruosa destrucción del ser humano.
Ese es el aspecto revolucionario de la revelación divina. El carácter de Dios expresado en mandatos que protegen al ser humano. Esos mandatos que definen lo que es bueno y lo que es malo, constituyen en si mismos la protección de la vida, incitan a amar al prójimo, a ejercitar la compasión, a respetar el derecho ajeno, a hablar la verdad etc. Lo que suele tomarse como “criterios religiosos”, y verse sólo en función de Dios, pierde de vista algo central: que la razón por la cual Dios califica ciertas cosas como buenas es para proteger al ser humano; y que lo que es aborrecible a los ojos de Dios es lo que destruye al individuo y a la especie. Con esa instrucción convertida en conducta Dios protege al hombre y a la mujer.
En cuanto a la responsabilidad como el otro eje de la ética cristiana, en términos teológicos, se refiere a la respuesta total, de nuestra vida total, a la demanda total que Dios nos hace. Es una consecuencia de nuestra “creaturidad”. Dios nos ha hecho “personas” como el, y nos ha revestido de una dignidad infinita. El ser creaturas morales, creados a su imagen y semejanza, nos vincula a él de muchas maneras, especialmente, a buscar sus fines: derrotar en el mundo las cosas que a él le ofenden, así como avanzar aquellas que a él le agradan.
Partiendo de ello, la responsabilidad es sobre todo un tema relacionado con las otras personas. Dios nos ha dado la capacidad de amar y a partir de ello nos pide proteger al débil y cuidar del prójimo. De modo que la idea del “pecado” no es sólo “teocéntrica” (centrada en Dios). Es también todo aquello que disminuye, reduce, menoscaba o destruye la vida y dignidad de otra u otras personas.
Promover la justicia, la ley, el orden así como el trabajo y la paz, es un conjunto de tareas que redundan en cultivar la vida y convivencia pacífica y amorosa entre los hombres. Temas todos que facilitan buscar a Dios. Es tarea nuestra (responsabilidad), dar a conocer a Dios y predicar el mensaje de nuestra fe con su contenido ético y moral de respeto por el ser humano, a fin de transformar las actitudes e instituciones del país. Si la “buena nueva” de nuestra fe no ha tocado actitudes e instituciones es irresponsable creer que esta tierra ha sido tocada por el evangelio. La ausencia de cambios tan fundamentales en la vida y la cultura de los guatemaltecos, solo revela que Dios sigue siendo un desconocido.
2. El papel de la iglesia en la sociedad Guatemalteca
Renovar la predicación. El reino de Dios, es el modelo constante para la llamada a la obediencia del pueblo de Dios, de las naciones y de los hombres y mujeres de Dios. El testimonio infalible de las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento es el marco del cual emerge nuestra predicación en torno a la transformación que Dios exige.
Replantear nuestra hermenéutica. La renovación de nuestra predicación pasa por la renovación de nuestra hermenéutica. Proponemos como marco para estas reflexiones la iniciativa de Dios en darse a conocer al hombre; nuestro principio de Sola Scriptura es un pilar que sigue haciendo posible hoy, como hace quinientos años, una Iglesia Semper Reformanda. Si no renovamos nuestra hermenéutica y nuestros paradigmas en función de la revelación, seguiremos cometiendo los mismos errores de omisión y de comisión.
Redescubrir el paradigma de Dios. Frente a la vida de los hombres, de las naciones y de las instituciones sin Dios o de los enemigos de sus valores, Dios presenta su contracultura, su contra imaginación y su guión para normar la vida de cada ser humano. El llamado a obedecer a Dios se traduce a principios para la vida en donde el ser humano no puede desentenderse ni de Dios ni de su prójimo. La razón por la cual Dios califica muchas prácticas como buenas es precisamente para proteger al ser humano; y que aquella prácticas que son aborrecibles a los ojos de Dios, lo son porque resultan en la destrucción del individuo y de la especie.
3. Ética social cristiana, implicaciones y alcances.
El infinito valor de la persona humana es una enseñanza bíblica que de alguna manera hemos pasado por alto en la enseñanza en la Iglesia. La predicación de la infinita dignidad del ser humano tiene giros muy puntuales en la enseñanza bíblica: el hablar la verdad, respetar el derecho ajeno (sea la vida, la propiedad o la libertad); ser puntuales; cultivar la ética de trabajo para ser merecedores del salario que recibimos. Exigir no solo derechos sino reconocer nuestras responsabilidades, y asegurarnos que nuestro sistema legal reduce la pobreza y promueve la justicia. Todo esto es parte de la responsabilidad por el ser humano, no asumida por la Iglesia.
Influir en las instituciones. El reino de Dios no se agota en la acción de persona o entidad alguna pero es una marca elevadísima puesta para todos aquellos que pretendemos ser pueblo de Dios. Los hombres podemos escoger construir nuestras sociedades en torno a los principios del reino de Dios o en contra de ellos. Los hombres comunitariamente decidimos el camino a elegir como naciones y con ello sellamos nuestro camino a la obediencia y bendición o a la desobediencia y al juicio.
Reconstruir el Estado. Dios dio a los hombres, aun en Israel, la posibilidad de escoger si caminarían según sus mandatos o no. La impresión que esto nos da es que hoy podemos escoger qué gobierno, qué reglas, qué sistema nos habrá de guiar como nación. Nuestra identidad nacional no depende de nuestra tradición jurídica como hemos querido creer. Es preciso prepararnos para refundar el Estado nacional en torno a criterios diferentes. Los hombres pueden escoger construir sus sociedades en torno a los principios del reino de Dios o en contra de ellos.
Sacar la Iglesia a la calle. Hemos dado la impresión que la vida cristiana se vive en los templos y que la espiritualidad nada tiene que ver con la materialidad. Ni siquiera se ha llevado a Dios al hogar y al trabajo. Así hemos dejado al pueblo de Dios sin dirección y le hemos quitado a Dios el derecho a ser señor de señores y rey de reyes sobre nuestra vida diaria. Es en ese marco contextual de creación, mandato cultural, reposo y redención en el que Dios nos exige ver las cosas desde el punto de vista del amor, la justicia, la verdad y la santidad. Ese es el punto de partida necesario e ineludible para hablar de transformación.
Subir la marca hacia la excelencia. De la misma manera que decimos que “evangelización es darle a cada persona la oportunidad de rechazar o creer en Jesucristo de manera individual”; de igual modo, a nivel nacional y colectivo debemos subirnos la marca: diremos que el evangelio debe tocar las instituciones y actitudes de una nación; de modo que si el evangelio no ha tocado las instituciones del país y las actitudes de su gente, esa nación no ha sido aun alcanzada por el evangelio. Eso implica transformar todos nuestros programas eclesiásticos, evangelísticos, pastorales y teológicos, a fin de que nuestras coronas entregadas al cordero, sean mas abundantes para la mayor gloria suya.
4. La pastoral como espiritualidad. El pastor como guía espiritual
En el marco bíblico del mandato cultural, se da por sentado que Dios nos exige transformar nuestro entorno a partir del reposo y de la redención evangélicos. Para ello es preciso definir la relación del hombre con Dios y con el mundo. Nuestra espiritualidad se funda en que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza. Por tanto, Dios nos ha creado para 1. La procreación y para vivir en familia; 2. Para el trabajo y la cultura; 3. Para obedecerle y gozar así de comunión con el (el reposo). Ese es el asiento de nuestra espiritualidad y el antecedente del trabajo pastoral.
Creencia equivocada es que espiritualidad es aquello que nada tiene que ver con la realidad. Eso quita a Dios la oportunidad de conducir la vida del creyente. Por eso la espiritualidad siempre va asentada sobre la doctrina de la creación. En términos bíblicos no se puede hablar de espiritualidad sin mencionar la creación. En Génesis, Dios nos entrega un mundo para sojuzgarlo y dominar sobre el (Gn.1:26-27). El plan de Dios consiste en que el hombre sea vicerrector suyo. Dios ordenó: Fructificad y multiplicaos, llenad la tierra y sojuzgadla (Gn.1:28). Lo “administrable” incluye el trabajo, la cultura y el progreso (Gn.2:15), la familia (2:28), y el reposo (Gn.2:3).
El pastor como guía espiritual ha de tomar en cuenta:
1. La palabra de Dios es más que información o conocimiento, es la comunicación de la voluntad de Dios para que vivamos según ella.
2. El resumen de la ley que tanto Dios como Jesús proponen debe estar al frente de nuestra aplicación de la doctrina cristiana: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como si mismo.
3. Hay esfuerzos racionales por explicar la doctrina cristiana ellos deben ser re-estudiados y aplicados a la luz de los dos principios anteriores.
4. En los programas de la Iglesia “la prueba del sábado” (que Jesús aplicó a la institución del sábado) debe ser aplicado a todo lo que iglesia intenta hacer por el ser humano: la Iglesia fue creada para el hombre y no el hombre para la Iglesia. Eso prioridad que protege al ser humano (sobre todo en riesgo) se debe mantener frente a la familia, la Iglesia, el Estado y todo rose social que como personas mantenemos.
5. Las personas son mas importantes que las cosas y que los procesos. Detrás de eso esta la infinita dignidad de la persona humana creada a la imagen de Dios.
La agenda pastoral para guiar al hombre moderno a Dios incluye:
1. la familia como contexto para aprender a amar y obedecer a Dios;
2. El hombre es persona como Dios, creado a la imagen de Dios y posee autoconciencia, voluntad, intelecto y emociones, aspectos sujetos a ser ministrados pastoralmente;
3. El trabajo y el emprendimiento humano son esencialmente buenos y complementan la realización del ser humano como persona;
4. La protección del débil, de la mujer, de los pobres, de los niños y de los huérfanos descansa en el reconocimiento de la infinita dignidad de la persona humana, creada a la imagen de Dios.
5. Lo bueno, según el carácter de Dios, es aquello que protege al hombre y lo malo, aquello que lo destruye. Dios se constituye en el principal protector de todo ser humano. El carácter de Dios es la base para definir la vida humana.
6. Ninguna acción disciplinaria de la Iglesia puede ser punitiva ni violentar la libertad del hombre, cosa que ni siquiera Dios restringe.
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